Luis Galeano
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Otra denuncia de malversación de caudales públicos en contra del procurador para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), Omar Cabezas, llegó a la Contraloría General de la República (CGR), que actualmente realiza una auditoría pronta a fallarse.

La ex responsable del Departamento de Defensoría de esa entidad, Anielka Pacheco Zapata, envió una carta a los miembros del Consejo de la CGR, acusando a Cabezas; al director Administrativo Financiero de la PPDH, Víctor Manuel Urroz, y a la jefa de Gabinete y Relaciones Internacionales, Zorayda Blandón Gadea.

Pacheco señala en carta fechada el 14 de marzo y recibida en la CGR el 27 de ese mes, que los tres funcionarios se pusieron de acuerdo para hacerla firmar un cheque por 52 mil 654 córdobas (2 mil 700 dólares), que supuestamente servirían para cubrir viáticos de alimentación y hospedaje, de un viaje que realizaría a Dinamarca en virtud de un convenio firmado por la PDDH y la Embajada de esa nación, para intercambio de experiencias en materia de Derechos Humanos, al que al final la denunciante no asistió.

Los criterios y los abusos
Pacheco indica en su carta que en el convenio se estableció que la PDDH y la oficina del Ombudsman danés, conformarían un equipo máximo de cuatro personas que se reunirían y trabajarían en tres sesiones, dos de ellas a celebrarse en Managua y una en Copenhague.

Los criterios para la selección de los participantes eran que tuvieran práctica y trabajaran directamente con las denuncias, que fueran funcionarios de planta con más de dos años en la institución, y que se comprometieran a un proceso de devolución de los resultados de las sesiones de trabajo a nivel de sus respectivas instituciones.

“Pese a la claridad de los términos del convenio, la jefa de Gabinete, Zorayda Blandón, cuyas funciones no guardan relación alguna con los criterios para seleccionar a los funcionarios del nivel técnico y de liderazgo que debían participar en las sesiones de trabajo, decidió realizar el viaje a Dinamarca con el consentimiento del procurador Omar Cabezas, por lo que ambos determinaron en apariencia que la misión estaría conformada por cinco personas”, dice el escrito de Pacheco. Además de Cabezas y Blandón, viajarían el entonces director Nacional de Defensa y Promoción, Jorge Mendoza, la entonces coordinadora de la Sección de Denuncias, Jeanne Palacios Bragg, y Pacheco.

Fue Blandón la que estuvo presente en las declaraciones que brindaron los trabajadores de la PDDH a los auditores de la CGR, y les señalaba que dijeran sólo cosas que afectaran a otras personas, no a Cabezas.

La confirman y cuatro horas después “no vas”

Pacheco fue confirmada para el viaje, y el 25 de enero fue librado a su nombre un cheque por 52 mil 654 córdobas, el cual endosó por orientaciones de la responsable de Caja, Rosa Domínguez, al igual que lo hicieron Jorge Mendoza y Jeanne Palacios, con el fin de que la funcionaria contable los convirtiera a dólares.

Cuatro horas más tarde se enteró de que no viajaría porque Zorayda Blandón había informado que el sistema de la línea aérea había cancelado su vuelo de manera automática. La justificación le pareció a Pacheco “inverosímil”, por lo que procedió a llamar a la línea aérea TACA, que cubriría el tramo Managua-San José, y el agente le indicó que el sistema registraba el pago de todos, menos el de ella. Dice no haber recibido nunca el dinero de los viáticos. La situación, dice la denuncia de Pacheco, le pareció sospechosa, y el 28 de enero envió un memorando a Jorge Mendoza, solicitándole que tramitara ante el director administrativo, Víctor Manuel Urroz, la anulación del cheque a nombre de ella y la restitución de los 52 mil 654 córdobas.

Mendoza volvió de Dinamarca el 4 de febrero e hizo la solicitud a Urroz, pero éste nunca informó del procedimiento utilizado para que el dinero volviera a las arcas del Estado. Es por ello que la ex responsable del Departamento de Defensoría envió la denuncia a los colegiados, porque considera que quienes organizaron el viaje “actuaron de mala fe”, al haber omitido el pago de su pasaje desde noviembre de 2007, y librar a su nombre y bajo un procedimiento “anómalo y nada transparente”, el cheque para cubrir viáticos de alimentación y hospedaje que de previo sabían que nunca utilizaría”.