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El doctor Salvador Montenegro Guillén, Director del Centro de Investigaciones de los Recursos Acuáticos de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (CIRA-UNAN), señaló que el caso de la laguna La Uva y el río Niño, cuyas aguas están siendo succionadas por un productor costarricense, lo que deja frágil a todo el ecosistema de la Reserva Natural “Los Guatuzos”, en Río San Juan, es una acción más que se da por carencia de gobernabilidad en el país.

“Mientras más acciones se dan en el vacío de una administración territorial, hay más intereses de particulares que ponen en riesgo el interés público, lo que hemos sufrido y seguiremos afrontando es la falta de una administración concertada que posibilite una acción reactiva y la creación de previsiones que posibiliten un cambio”, afirmó el doctor Montenegro.

De acuerdo con el doctor Montenegro, los humedales de la reserva natural “Los Guatuzos” no sólo tienen el actual problema de succión de agua, sino que son impactados por el mal uso que les dan los vecinos del sur a los plaguicidas en la zona que abarca unos 80 kilómetros, que van desde Sapoá hasta río Frío, así como los proyectos de minería que han sido aprobados, y cuyos sedimentos con las lluvias terminan internándose en la cuenca de río San Juan.

No me eche la basura
Ellos --costarricenses--
tienen parte de la cuenca, pues varios de sus ríos desembocan en el San Juan y en el Cocibolca, así que tienen parte de la responsabilidad, no discuto el dominio y sumo imperio de Nicaragua sobre ese territorio, pero la influencia natural que tiene Costa Rica sobre el río San Juan y la Cuenca del Lago Cocibolca obliga a que le digamos a los vecinos: “No me eche la basura”, dijo el doctor Montenegro
En la cuenca, señaló el director del CIRA, hay problemas de erosión, de desertificación, de presencia de tóxicos en flujos drenados a los cuerpos de agua, y mal uso de los recursos hídricos como es este caso, donde el agua se va a un aprovechamiento privado. Eso no se puede permitir sin una autorización previa, el riesgo que implica la actividad minera en el territorio vecino es una escopeta cargada que nos apunta, concluyó.