Eduardo Marenco
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Las remesas se han desacelerado, por lo que el Banco Mundial instó ayer a los gobiernos y al sector privado a facilitar el envío de las mismas, advirtió un informe hecho público por especialistas de esa institución multilateral.

En el caso de Nicaragua, el informe hace notar que sólo el 12 por ciento de los receptores de remesas pertenecen al 20 por ciento de los hogares con menos ingresos; mientras que un tercio de los receptores pertenecen al 20 por ciento de hogares con más ingresos. Esto llevó a concluir a los autores, que en el caso de Nicaragua, las personas de las clases medias son las mayores beneficiarias de las remesas.

Las remesas hacia Nicaragua fueron estimadas por el Banco Mundial en 715 millones de dólares en 2007, y en ocho años --2000-2007—en 3 mil 962 millones de dólares. Los ciudadanos nicaragüenses que envían remesas desde el exterior son calculados en 683 mil 520, que residen en Costa Rica, Estados Unidos, Canadá, Panamá, Guatemala, España, México, El Salvador, Venezuela y Alemania.

Coletazo de recesión EU
Los emigrantes nicaragüenses representan el 12.5 por ciento de la población de Nicaragua. Y los 715 millones de dólares que enviaron en 2007 representan a su vez el 12.2 por ciento de nuestro Producto Interno Bruto.

El estudio llamado “Remesas y Desarrollo: lecciones de América Latina”, dado a conocer por sus autores el martes en Washington D.C., informa que las remesas hacia América Latina y el Caribe alcanzaron los 60 mil millones de dólares durante 2007, pero sólo crecieron en un seis por ciento, muy por debajo del 19 por ciento como promedio, entre 2000 y 2006.

El informe destaca que las remesas contribuyen al desarrollo, a mejorar los indicadores de acceso a la salud y a la educación, y estimulan el ahorro, pero esto podría cambiar si los gobiernos no toman medidas urgentes para estimular el acceso a las remesas, maximizar su impacto y facilitar el flujo de las mismas.

Los autores del reporte, Humberto López y Pablo Fajnzylber, especialistas del Banco Mundial, observan en su análisis que la desaceleración de la economía de Estados Unidos está desacelerando a su vez el flujo de remesas hacia América Latina.

“Esta situación podría debilitar la capacidad de los hogares receptores más pobres para hacer frente a crisis económicas, como el reciente aumento en el precio de los alimentos”, dijo el Banco Mundial.

En Nicaragua se benefician más los sectores medios
De acuerdo con el informe, en Nicaragua la desigualdad también se refleja en el flujo de las remesas. “La distribución de las remesas en Perú y Nicaragua es totalmente diferente” con respecto a los demás países, dice el primer capítulo del informe: “En Perú, por ejemplo, menos del 6% de los hogares que reciben remesas pertenecen al quintil más bajo, mientras que el 40% pertenecen al quintil superior. En el caso de Nicaragua, donde sólo el 12% pertenece al primer quintil, 33% cabe en el último quintil. Por lo tanto, en estos países las remesas parecen fluir hacia los más ricos”.

A esta desaceleración de las remesas, se suma el creciente aumento de los precios del petróleo que afecta directamente la economía nacional, la amenaza de recesión de la economía estadounidense y un deterioro en el clima de inversión y gobernabilidad del país.