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El jefe del Ejército, general Omar Halleslevens y la Directora de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, advirtieron ayer que no permitirán manipulación de la “clase política” del país, para involucrarse en los conflictos generados por las diferencias partidarias.

“Creo que en este país debemos estar claros de que tanto peca el que jala como el que empuja. Y creo en el caso del Ejército que no necesitamos ni que nos jalen ni que nos empujen. Creo que en este país la tarima política es muy dada a introducir ingredientes, los que estén a mano en la olla, para darle más sabor, para darle más picante y ponerla más caliente. Esa es la tendencia de nuestra clase política en Nicaragua y de los nicaragüenses”, dijo Halleslevens.

Luego hizo un llamado a “no atraer de forma gratuita a instituciones que tienen una ley, que tienen clarísimo sentido de su actuar en el marco de la ley, que hacen lo posible por hacer bien su papel en el marco de esas leyes, y que esas leyes tienen también diferentes aspectos, que estas instituciones hasta donde se va observando su actuar, ha sido en el marco de lo que está establecido, y, por ende, yo creo que tenemos que abonar todos en una sola línea”.

Respaldo a Policía

Halleslevens entregó ayer la Memoria Anual del Ejército a la primera comisionada Aminta Granera, y aprovechó la visita para brindar su respaldo al trabajo realizado por la Policía.

“Creo en ese sentido que la Policía Nacional, como bien lo ha planteado la primera comisionada (Aminta) Granera, es una institución fuerte, capaz, no solamente desde el punto de la fuerza, sino que desde el punto de vista del concepto en los planteamientos, de la lógica del trabajo y de la lógica de su quehacer, de sus intenciones y su visión, tiene su propio peso y tiene la capacidad y la voluntad en el marco de que la ley le compete para desarrollar su actuación”, expresó.

Halleslevens también se refirió a los hechos ocurridos el pasado cuatro de abril en la ciudad de Bilwi, Puerto Cabezas.

“En lo que corresponde a lo que es este tipo de actividades como la que se desarrolló y mencionaba la primera comisionada en Bilwi, pues ahí el Ejército no tiene absolutamente nada que pintar, y lo que puede hacer es empeorar las cosas o llevarlas a un nivel que nadie en este país, que tenga cuatro dedos de frente, está queriendo hacer”, indicó.

Explicación de Granera

Por su parte, la primera comisionada Aminta Granera defendió la actuación de la Policía en el conflicto de Bilwi, calificando la misma como una “situación delicada”, ya que se estaba frente a un “ambiente totalmente enardecido y con una conducta irracional”.

“En esas circunstancias, con una fuerza policial limitada, la única posibilidad que tenía la Policía Nacional era intervenir mediante el uso de la fuerza y de las armas. Valoramos y consideramos --me estoy refiriendo a los mandos que en ese momento teníamos en la Región y a la Jefatura que estaba en constante comunicación y reunida aquí comunicándonos con ellos-- que una actuación de este tipo hubiese provocado un derramamiento de sangre y generado un caos en la Región, que hoy estaríamos lamentando los nicaragüenses”, señaló.

En este sentido, Granera dijo que estaba convencida de que la actuación de la Policía en Bilwi, fue “responsable y prudente”.

“Hicimos lo que teníamos que hacer en esas circunstancias y en ese momento. Evitamos que se generara una mayor violencia en la Región y que el conflicto escalara a niveles que no se pudiesen controlar. Es más, esa actuación responsable y prudente de la Policía Nacional el cuatro de abril en Bilwi, ha fortalecido la legitimidad social de esta institución en la Región Autónoma Atlántico Norte”, aseguró.

Granera reapareció ayer a la palestra pública después de una desaparición repentina, que coincidió con el retiro de cinco comisionados mayores, ordenados por el presidente de la República, Daniel Ortega.

Extraoficialmente se conoció que el retiro de estos oficiales mayores fue una medida de presión de la Presidencia de la República para que Granera renunciara a su cargo.

Nunca se ha planteado renunciar

La jefa de la Policía se refirió al respecto: “En primer lugar, no tengo ningún tipo de presión; en segundo lugar, por respeto a los hombres y mujeres que conforman la Policía Nacional, por respeto al juramento que hice cuando recibí el bastón de mando de esta institución, y al compromiso que adquirí ese día de trabajar sin escatimar esfuerzos por mejorar la seguridad de todos los y las nicaragüenses, por respeto a mi familia y a mí misma, nunca he pensado ni me he planteado en ningún momento renunciar”.

Finalmente, Granera se refirió a su repentina desaparición. “Efectivamente, estuve varios días rebajada de servicio por prescripción médica, ya que tuve que sufrir una intervención quirúrgica, luego he ido gradualmente incorporándome a mis actividades que me corresponden como Directora de la Policía Nacional, y en este momento gracias a Dios me encuentro totalmente restablecida y en completo ejercicio de mis funciones al mando de esta institución”.