Jorge Eduardo Arellano
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EL PAÍS / Roma
Margarita Hack es uno de los grandes cerebros italianos, la mujer que mejor conoce y divulga los secretos de la astrofísica. A sus 80 años, sigue siendo irreductiblemente de izquierdas, y afirma que hay que ir a votar para vencer ‘el lavado de cerebro de las televisiones, privadas y públicas’. A su juicio, ‘Italia necesita un Zapatero que tenga menos miramientos con la Iglesia y legisle las cuestiones biológicas y los derechos de las parejas heterosexuales y homosexuales’.

¿Cómo está viviendo la campaña?
Con preocupación y un gran disgusto, porque la mitad del pueblo italiano va a votar por ese mascalzone (canalla, bribón) de Berlusconi. Es descorazonador. Indro Montanelli decía que tras verle gobernar cinco años, los italianos se caerían del guindo. Se equivocó. Aunque todavía hay esperanza.

Todo dependerá de los indecisos.

Esa corriente antipolítica es la consecuencia de la brutal campaña de las televisiones, que no han parado de decir que el Gobierno Prodi ha arruinado el país cuando es el único que ha tratado la economía con unas bases dignas y aceptables por la Unión Europea.

El problema del centro izquierda es su incapacidad de comunicar, y su gran error no haber hecho la ley del conflicto de intereses.

¿Cree que Berlusconi quiere gobernar o protegerse?
Esencialmente quiere protegerse. Por eso se presentó la primera vez. Había perdido la protección de Craxi (Bettino, líder del Partido Socialista Italiano PSI), y saltó a la arena. Hay que reconocerle que lo ha hecho muy bien. Es un habilísimo vendedor de alfombras, un mago del marketing que ha timado a millones de italianos.

¿Cómo está la investigación en Italia?
El nivel en física y astrofísica es todavía de excelencia. Pero tenemos un grave problema de financiación. Los nuevos doctores e investigadores no encuentran perspectivas de trabajo, están bloqueados. Después de ser precarios durante años, acaban marchándose. Prodi iba a abrir significativamente las becas, pero en esas llegó la vergüenza de Mastella y Dini (los senadores de la Unión que votaron contra Prodi e hicieron caer al Gobierno), y pusieron el país patas arriba.

¿Qué influencia tiene la Iglesia en el país?
El papa Ratzinger quiere devolvernos a la Edad Media. En el campo biológico, querría regresar a los tiempos de la Inquisición. Nuestros políticos deberían tener el valor de hacer las reformas que hacen falta. Una nueva ley de células madre, una ley decente de parejas de hecho que dé los mismos derechos a todos. El PD tampoco lo hará, porque tiene a la Margherita, que está llena de católicos. No quiero ni pensar cómo será el futuro con la pareja Berlusconi-Ratzinger. Da miedo.