Jorge Eduardo Arellano
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Oscuros nubarrones se ciernen sobre el futuro el país. No sólo estamos más pobres que hace diez años, sino que los cambios climáticos provocados por la destrucción ambiental y sus posibles consecuencias de sequías o inundaciones, convierten a Nicaragua en una nación altamente vulnerable no sólo a los desastres naturales, sino también a la hambruna.

Los fenómenos climáticos extremos como potentes huracanes, fuertes maremotos, extensas inundaciones o largas sequías, son motivo de preocupación cada vez mayor en todo el mundo. Así lo expresa el Informe sobre Desarrollo Humano 2007-2008 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que este año analiza a profundidad el fenómeno del cambio climático.

Walter Lacayo, asesor de comunicaciones del Sistema de las Naciones Unidas, declaró a END que el cambio climático es una amenaza para el desarrollo humano, ya que está erosionando el futuro de las actuales generaciones, no sólo en Nicaragua, sino en todo el mundo.

Señales a la vista
“Las primeras señales de advertencia son evidentes, estamos siendo testigos de fenómenos como la desertificación de los suelos, inundaciones y crisis ambientales que podrían ser el inicio de un retroceso de enormes proporciones en el desarrollo humano”, señaló el funcionario de las Naciones Unidas.

Según el Informe, el cambio climático frenará los esfuerzos que se emprenden a nivel internacional para combatir la pobreza. En el año 2000 los líderes políticos del mundo fijaron los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), como una serie de elementos a desarrollar para combatir la pobreza, frenar la desnutrición, apoyar el medio ambiente y otras áreas de salud y derechos de género.

Para tal fin definieron un plazo ambicioso para cumplirlos: año 2015. Sin embargo, el cambio climático y el recalentamiento global amenazan con paralizar el proceso de cumplimiento, sobre todo, el objetivo número uno de erradicar la pobreza extrema a la mitad, ya que los cambios en la naturaleza afectan los ciclos de producción de alimentos con la alteración de los climas y sus consecuentes fenómenos de sequías e inundaciones.

Adaptarse a lo inevitable
Lacayo dijo que lo más grave de todo es que “son los pobres los que llevan el mayor peso del cambio climático, aunque mañana será toda la humanidad la que deberá enfrentar los consecuencias”.

“Por eso es importante que Nicaragua tome ahora las medidas para adaptarse, todos los países deberán hacerlo”, acotó. Nicaragua, por su posición estratégica en el Mar Caribe, ubica una de sus costas en la ruta de los huracanes del Océano Atlántico.

La Universidad de Colorado de Estados Unidos informó que en esta temporada de huracanes (junio-noviembre) se esperan 15 tormentas tropicales, 8 huracanes y 4 de ellos en categoría destructiva.

En septiembre de 2007 Nicaragua fue golpeada fuertemente por el huracán Félix, que provocó graves destrozos económicos y ambientales. Posterior a ello, el país sufrió 50 días de lluvias e inundaciones que afectaron la capacidad de producción agrícola del país, provocando la alarma de hambruna por la FAO.

El Informe de Desarrollo Humano establece que la cooperación internacional deberá estar disponible para apoyar a los países en desarrollo a implementar políticas para mitigar los efectos del cambio climático que puedan ser controlados, y respaldar las medidas de adaptación frente a aquellos efectos que estén fuera de control.

Desarrollo medio-bajo
De acuerdo con los hallazgos del Informe, solamente se puede evitar el retroceso en materia de desarrollo humano y los riesgos catastróficos si los países deciden hoy actuar con urgencia.

Nicaragua, cuya vocación económica es altamente agrícola y depende, por tanto, de los ciclos climáticos para producir, debe implementar políticas públicas que protejan a su población en coordinación con los gobiernos municipales y la sociedad civil.

En el Índice de Desarrollo Humano (IDH), Nicaragua pasó de la posición mundial 112 en 2006 a la 110 en 2007, en la lista de países con desarrollo humano medio.

El Informe de Desarrollo Humano, denominado “La Lucha contra el Cambio Climático, Solidaridad frente a un Mundo Dividido”, será presentado por el PNUD el próximo miércoles 16 de abril en la Universidad de Ingeniería y será comentado por el científico nicaragüense, Jaime Incer Barquero, por la ministra del Ambiente, Juana Argeñal, y por el representante residente del PNUD, Alfredo Missair.

Divulgado desde hace 17 años por el PNUD, el IDH se basa en tres indicadores: el PIB per cápita o la distribución equitativa del crecimiento económico entre la población; la esperanza de vida, medida por el acceso a la salud y la nutrición, y el acceso a la educación, a partir del nivel de analfabetismo y matrícula combinada de educación primaria, secundaria y terciaria.