Rafael Lara
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Después de que el mandatario Daniel Ortega en sus discursos alegó que sólo los animales eran apolíticos, y posteriormente admitió que intervino en el conflicto de La Chureca, evitando el desalojo de los reclamantes, organismos de derechos humanos consideraron positivo que la dirigencia de los cuerpos de seguridad nacional dejen sentado que no se dejarán manipular por los políticos.

Después de analizar las declaraciones ofrecidas en conferencia de prensa por Omar Halleslevens, Jefe del Ejército de Nicaragua (EN); y de Aminta Granera, Directora General de la Policía Nacional (PN); Marcos Carmona, Director de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), considera que las mismas son un buen paso en la gobernabilidad, pero aún está por verse cuán válidas pueden llegar a ser tales afirmaciones.

Los tentáculos del poder
“Aun cuando ambos funcionarios refieren no estar obedeciendo a presiones del Gobierno, los hechos demuestran otra realidad, si no, veamos: ¿cómo llamaría usted a la decisión del Presidente de la República al pasar a retiro a los principales cuadros de la Policía Nacional, que eran el círculo de confianza de la comisionada Aminta Granera, y no mandó a retiro a los oficiales propuestos por la Directora General de la Policía?”, preguntó Carmona.

El director de la CPDH también se interroga: ¿Cómo puede interpretarse la inercia que recientemente ha demostrado la institución policial ante situaciones en las que debían prevenir y garantizar la seguridad ciudadana, ante los conflictos de La Chureca y en la Región Autónoma del Atlántico Norte?
Se suma a ello la evidente manipulación del gobierno a través de la participación de los Consejos de Poder Ciudadano dentro de las estructuras de la Policía Nacional.

“Sabemos que este tipo de actitudes del actual gobierno han sido una constante generalizada en todos los ministerios, donde sus titulares no pueden emitir opiniones en relación con su desempeño, ejerciendo así un control absoluto de las facultades directas de los mismos”.

Por lo anterior, la CPDH hizo un llamado a mantener la cordura, la unidad, al no reconocimiento y permisividad de presiones de ningún poder del Estado, sino más bien trabajar sin escatimar esfuerzos por mejorar y garantizar la seguridad de todos los nicaragüenses, cuando éstos se encuentre en evidente peligro.

Acatar, pero sin violentar el orden jurídico
Por su parte, Gonzalo Carrión, Director del Área Jurídica del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, consideró positivo que la dirección de la Policía Nacional y del Ejército de Nicaragua dieran a conocer públicamente su posición como entidades del orden público, ante los sucesos políticos del país.

“La comparecencia se inscribe en medio de cuestionamientos alrededor de los últimos acontecimientos de Bilwi. Lo interpreto como un mensaje de tranquilidad a la población por parte de las dos instituciones que tienen en sus manos la seguridad integral territorial y ciudadana. Esperamos que así sea y mantengan su profesionalismo al margen del vaivén de las manipulaciones políticas”, precisó.

Indicó estar consciente de que como instituciones estatales, constitucionalmente son cuerpos no deliberantes y tienen como jefe supremo al Presidente de la República, que en estos momentos corresponde a Daniel Ortega, Secretario General de Frente Sandinista, pero eso no significa que los directores de las instituciones tengan una venda en los ojos.

“Porque a pesar de deberle obediencia absoluta al mandatario, el límite de esa obediencia lo marca lo lícito de sus órdenes a acatar, todo dentro de los cauces legales y constitucionales”, señaló.

Entre protección y represión
Por otra parte, Carrión mencionó que si algo quiere dejar claro es que como miembro del Cenidh este organismo de derechos humanos no está a favor de la represión, tal como algunos políticos han intentado hacerlo ver.

“Dado el momento, las instituciones del orden público deben cumplir con su labor, y para eso inicialmente está la disuasión pacífica. El problema no es si intervenís o no intervenís, el asunto está en cómo se interviene y si se discrimina la manera de actuar contra tal o cuál sector. Si será lo mismo cuando protestan contra el gobierno o a favor del gobierno”, explicó.