Jorge Eduardo Arellano
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Una empresaria suiza presentó una denuncia por presunta administración fraudulenta contra jerarcas de la Iglesia Católica costarricense, que se habrían apoderado de tres hoteles valorados en 30 millones de dólares, informó este viernes el diario La Nación.

La empresaria Ana Moscarelli presentó la denuncia ante los tribunales de justicia de Costa Rica el pasado miércoles, contra el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Francisco Ulloa, el sacerdote Guillermo Godínez y la abogada Vivian Paredes.

Según Moscarelli, ella pactó un préstamo con la sociedad Servicios Pastorales --que administra los fondos de la Iglesia-- por tres millones de dólares, para lo cual puso como garantía tres hoteles de playa ubicados en el Pacifico costarricense, cuyo valor rondaría los 30 millones de dólares.

Según Moscarelli, la abogada Paredes ejecutó en febrero el fideicomiso de garantía, y los bienes pasaron a manos de la Iglesia, ante lo cual interpuso la denuncia por supuesta administración fraudulenta.

Monseñor Ulloa dijo que el préstamo de fondos de la Iglesia a Moscarelli era un hecho desconocido para la jerarquía, y dijo que se enteró de los hechos cuando el año pasado falleció el administrador de los Servicios Pastorales, quien habría hecho la operación a espaldas de la jerarquía.

El diario dijo que además del préstamo a Moscarelli, en las cuentas bancarias de Servicios Pastorales ingresaron dineros del italiano Giovanni Bandaz, quien habría sido vinculado por la prensa de su país con supuestos hechos de corrupción, indicó La Nación.

“Los reportes también revelan que luego de recibir el dinero de Bandaz, emitía un cheque para Moscarelli como desembolso del préstamo. Los desembolsos comenzaron en 2002 y continuaron hasta 2007, cuando la deuda llegó a los tres millones de dólares”, agregó el diario.