Luis Alemán
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Transportistas organizados en la Unión Regional de Cooperativas de Transporte Colectivo se inclinaron a favor de comprar buses usados, en una clara oposición a los esfuerzos del gobierno por comprar a México una flota de buses nuevos con un préstamo otorgado a través del Banco Centroamericano de Integración Económica, BCIE.

En una carta entregada recientemente al Instituto Regulador del Transporte Municipal de Managua, Irtramma, los transportistas piden facilidades para la importación de buses de segunda mano a Brasil, pero Rafael Quinto, presidente de Urecootraco, aseguró que ese planteamiento no se contrapone en nada con la compra de buses nuevos.

“Ellos (el gobierno) traerán 350 y en Managua se necesitan mil buses” reclamó Quinto, quien encabeza junto a presidentes de otras cooperativas de buses un movimiento para demandar al gobierno el congelamiento en el precio del combustible.

Franklin Sequeira, Director General de Transporte Terrestre del Ministerio de Transporte e Infraestructura, dijo desconocer el planteamiento de Quinto, pero aseguró que la disposición del gobierno del presidente Ortega es “dignificar el servicio de transporte urbano en el país y que los usuarios anden en buenas unidades”.

Explicó que la primera partida será la compra a empresas mexicanas un total de 350 buses nuevos, pero que ya se está gestionando con otros países amigos las facilidades para la compra de otras 350 unidades más. En Managua la flota vehicular en el transporte urbano es de 800 unidades, y, según Sequeira, los planes del gobierno son renovar totalmente la flota urbana actualmente cubierta con viejos buses comprados incluso durante el primer gobierno sandinista.

Según Quinto, los buses usados que están comprando a Brasil tienen un costo de 35 mil dólares, “los nuevos dicen que van a tener un costo de hasta 100 mil dólares”, señaló.

Pero Ramiro Cordero, presidente de la Cooperativa 21 de Enero, se distanció del planteamiento de Quinto, asegurando que con los buses nuevos se garantizan no sólo el crédito sino también las garantías que las empresas suplidoras otorgarán en materia de mantenimiento, repuestos y adiestramiento para los operarios.