•   Puerto Cabezas  |
  •  |
  •  |

Unas diez mil personas esperaban anoche ser evacuadas en Bilwi, municipio de Puerto Cabezas, en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), ante la inminente llegada del huracán Félix, que a medianoche continuaba su rumbo amenazador hacia Nicaragua.

La alcaldesa de este municipio, Nancy Elizabeth Enríquez, declaró anoche que estaban listos 14 albergues temporales para trasladar a las personas que habitan en las zonas bajas de la ciudad de Bilwi.

“Más o menos nos toca movilizar entre 300 a 400 familias en cada barrio, porque son barrios grandes y están en condiciones vulnerables”, informó Enríquez.

El Comité de Emergencia Municipal se encontraba reunido anoche en las instalaciones de la alcaldía de Bilwi monitoreando la trayectoria de Félix, que de acuerdo con las últimas imágenes de satélite continuaba su rumbo al Caribe Norte.

La alcaldesa de Bilwi cruzaba los dedos para que el ciclón se desviara y no impactara en su municipio, ya que preveía una inminente desgracia.

“Vamos a tener bastante desgracia si el huracán nos llega a pegar, porque las casas no son seguras, pero esperamos en Dios que no impacte en nuestro territorio”, rogó Enríquez.

Bilwi es una ciudad de casas mayoritariamente de tambo, construidas de madera sobre pilares de piedra y en condiciones precarias.

Sin alimentos, agua ni luz
A pesar de los anuncios de organización estatal frente al fenómeno, hasta anoche, al cierre de nuestra edición, no estaba garantizada la comida ni el agua a las personas que serían movilizadas a los albergues.

“Todavía no tenemos nada asegurado, el Sinapred no ha dado luz verde para la compra de alimentos ni agua, pero no podemos pensar que porque no hay alimentos no vamos a movilizar a la población. Tenemos que hacerlo y luego ver qué respuesta vamos a dar”, indicó la alcaldesa.

Algunos barrios de Bilwi se encontraban sin energía eléctrica, y en muchas comunidades la gente se negaba a abandonar sus hogares a pesar de la presencia de vientos y lluvias fuertes.

“Muchos de los barrios no tienen luz, y ese es un grave problema”, subrayó Enríquez, quien pidió a ENEL que aunque sea garanticen la energía en el centro de operaciones de emergencia.

Evacuan Hospital Regional
Los pacientes más graves del Hospital Nuevo Amanecer fueron evacuados ayer en horas de la tarde por efectivos del Ejército, hacia las instalaciones del Inatec, donde se cree que podrían estar un poco más seguros, dijo la ministra de Salud, Maritza Cuan, quien ayer llegó a esta ciudad con unas 80 bolsas de sangre y otras 60 de plasma.

Según el director del Hospital “Francisco Selva”, tenían internados a unos 95 pacientes, de los cuales la mayoría fue dada de alta, mientras que dejaron los casos más graves especialmente de maternidad y cirugía.

El mayor William Castro reportó dos casas derribadas por fuertes vientos la tarde de ayer en las comunidades de Kahka y Tawasakia, en el litoral norte, donde el viento se llevó los techas de las casas sin mayores daños.

La directora del Silais, Lucía Lira, informó que existen unos diez equipos de medicamentos disponibles ante cualquier emergencia, más de 250 miembros de personal médico y especialistas que estarán haciendo turnos.

Emergencia en Nueva Segovia
En tanto, todos los municipios neosegovianos activaron ayer los Comités de Prevención de Desastres (Comupred) de sus respectivas localidades para responder a las acciones de emergencia que pudiera ocasionar directa o indirectamente el huracán Félix, considerando que éste venía a impactar en esta región del norte del país.

La vicealcaldesa de Ocotal, Jilma Rodríguez, dijo que el sistema de prevención y atención ya está diseñado y es conocido por la población para proteger vidas humanas.

“Tenemos inventariada la cantidad de vehículos, motos, camiones cisternas (para movilización y apoyo) y 62 refugios para albergar a damnificados. Además, tenemos puntualizado los sitios de mayor riesgo en nuestra ciudad”, detalló.

La alcaldía de Jalapa también estaba en la misma línea de trabajo que la cabecera departamental. Las autoridades locales, con las demás instituciones del Estado, se coordinaban para hacer frente común a una inminente emergencia.

Las autoridades locales de Dipilto y de la Defensa Civil del Ejército centran su atención en el cerro El Volcán, que desde el huracán Mitch, en 1998, quedó fracturado y es una amenaza de un gran deslave.

Miedo en la RAAS
La evacuación de más de 500 personas de las comunidades de Tasbapouni y Set Net Point, fue la primera medida tomada por el Comité Regional de Emergencia de la Región Autónoma Atlántico Sur.

El director de la Defensa Civil de la RAAS, capitán Julio Díaz Romero, informó que la tarde del lunes una embarcación de la Fuerza Naval se movilizó hacia el municipio de Laguna de Perlas para evacuar la población de ambas comunidades.

Díaz explicó que hasta el momento se ha declarado la alerta amarilla en los municipios de la Desembocadura de Río Grande y Laguna de Perlas, pero también se están tomando medidas preventivas en La Cruz de Río Grande, El Tortuguero, Kukra Hill, Bluefields y Corn Island.

El capitán Romero dijo que a nivel de toda la RAAS existen entre 600 y 800 albergues, pero sólo 230 están en óptimas condiciones para acoger a unas ocho mil personas, lo que representa un enorme déficit porque sólo la ciudad de Bluefields tiene más de 50 mil habitantes.

Mientras que Jorge Ugarte, del Comité de Emergencia Municipal de Bluefields, aseguró que en esta ciudad existen 37 albergues, de los que 22 están en excelentes condiciones para amparar a unas 1 mil 860 personas de los siete barrios más vulnerables.

En tanto, el director del área ambiental de la alcaldía de Bluefields, Luis Gaitán, sugirió atender 32 comunidades de la cuenca de Kukra River que son altamente vulnerables, lo mismo que la comarca de Mahagany, que es propensa a las inundaciones por los desbordamientos del río Escondido.

El capitán Julio Díaz afirmó que el Comité Regional de la RAAS y los comités municipales de emergencia están activados. Para hoy martes se suspenderán las clases en Laguna de Perlas y la Desembocadura de Río Grande.

Suspenden clases en el Caribe
El Ministerio de Educación tomó la decisión de suspender las actividades académicas en la Costa Caribe nicaragüense como medida de prevención ante la declaración de alerta amarilla por el huracán Félix.

La coordinadora de la Unidad Técnica de Enlace para Desastres del Mined, Lesbia Centeno, dijo que “a nivel nacional el Ministerio de Educación ha dispuesto 956 centros escolares como albergues temporales, disponibles para estas situaciones”.

Agregó que “la suspensión de las clases en las Regiones Autónomas es una medida tomada con el objetivo de proteger las vidas de los estudiantes y brindar una respuesta efectiva ante cualquier eventualidad que pueda causar el huracán Félix”.

Según el último reporte de la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), se declaró en alerta amarilla los territorios de la RAAN y de la RAAS, y se hace extensiva la alerta verde a los departamentos de Matagalpa, Jinotega, Estelí, Nueva Segovia y Madriz.

En Estelí también se activaron las medidas de emergencia, ya que calculan que de golpear el huracán, entre 20 mil y 25 mil personas podrían resultar afectadas por el desbordamiento de ríos y quebradas, así como por deslizamientos de tierras.

La principal preocupación de las autoridades se centra en el municipio de San Juan de Limay, tan vulnerable, que un posible impacto del huracán podría afectar en más del 90 por ciento su territorio.

ONU tiende mano amiga
La Organización de Naciones Unidas puso a la orden un mil 300 toneladas de comida en Bilwi y Siuna, ante el inminente arribo del huracán Félix a costas del Caribe nicaragüense.

“Estamos, en nombre del sistema completo de las Naciones Unidas, coordinando por nuestra parte la ayuda que podría llegar a necesitarse en el país”, detalló el señor Alfredo Missair, representante del PNUD.

El avance de Félix hacia Centroamérica ha disparado una alerta que ha cambiado de color en las regiones del Caribe, Central y Pacífico del país a lo largo del lunes, lo que ha motivado a algunas organizaciones a aprestar sus recursos por si ocurre lo peor.

Tras cuernos, palos
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) trabajaba ayer de la mano con el Ministerio de Salud, participando en el envío de paquetes de medicina; mientras que el Unicef lo hacía con equipos de coordinación para asegurar agua y otros materiales básicos durante una emergencia.

Por si el arribo de Félix fuese poco, el señor Edgard Orozco, director de Operaciones del Sinapred, declaró que no sólo Félix amenaza la región. Detrás viene una tormenta tropical que ya se desplaza por el Mar Caribe.

Orozco dijo que por ahora cuentan con capacidad para albergar a un poco más de 4 mil personas en el Atlántico Norte, sin embargo unas 50 mil personas son las que se encuentran en riesgo.

“Esperamos que el huracán nos trate bien”, dijo el señor Missair, “desgraciadamente los huracanes no lo hacen”.
Nicaragua, un país en riesgo eterno
Según una investigación publicada en 2004, titulada “Desastres Naturales de Nicaragua”, editada por Jaime Wheelock Román, Nicaragua “es un país explosivo” ante los desastres naturales.

Según el libro, una lista de los 28 mayores desastres ocurridos en América Latina y el Caribe, entre 1972 y 1998, revela que ocho de ellos fueron en Nicaragua.

Además, señala que de 1876 a 1999, en nuestra nación se reportan 190 sismos y terremotos, 153 erupciones volcánicas y 174 desastres climáticos. Del mismo modo, reseña que entre 1970 y 1999 se reportan 14 mil muertos por sismos.

El libro señala que el nivel de riesgo del nicaragüense promedio respecto de los desastres naturales es del 1 por 6,200. Es decir, por cada 6,200 nicaragüenses uno podría morir por efecto de un desastre.

Este nivel de riesgo es excesivamente alto; sólo para fines comparativos, estudios conducidos por el PNUD establecen una probabilidad de muerte por terremoto de 1 por 23,000, para quienes viven en países altamente sísmicos como Irán.


(Con la colaboración de Valeria Imhof, Maricela Caldera, Máximo Rugama, Heberto Jarquín, Tania Sirias y Leoncio Vanegas).