AFP y AP
  •  |
  •  |

El gobierno de Nicaragua ofreció protección a la mexicana Lucía Morett, quien sobrevivió al bombardeo militar colombiano contra la guerrilla de las FARC en Ecuador que dejó una veintena de muertos, dijo el miércoles la Asociación Latinoamericana para los Derechos Humanos, ALDHU.

El organismo aseguró que Morett, quien se recuperó en el hospital militar de Quito, viajó el miércoles a Managua, donde fue recibida por el presidente Daniel Ortega.

"El gobierno de Nicaragua ha ofrecido su protección y apoyo a esta víctima de la masacre del 1 de marzo, protección que sumada a la brindada por Ecuador permitirán a Lucía Morett llegar a México la semana próxima", dijo el secretario general de la ALDHU, el chileno Juan de Dios Parra.

Parra agregó que Morett, quien resultó herida junto a dos colombianos en el ataque contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, viajó a la capital nicaragüense en compañía de sus padres y funcionarios de ALDHU, una ONG con sede en Quito.

En esa incursión militar, por la que Quito mantiene rotas las relaciones diplomáticas con Bogotá, fueron abatidos cuatro universitarios mexicanos y el jefe rebelde Raúl Reyes, además de un ecuatoriano.

Con ocasión del Foro Económico Latinoamericano, que sesiona en el balneario mexicano de Cancún, el presidente colombiano Álvaro Uribe volvió a calificar de "terroristas" a los cinco mexicanos que se encontraban en el campamento de las FARC en territorio ecuatoriano al momento del ataque.

Entretanto, el mandatario mexicano Felipe Calderón reclamó a Uribe un "pleno esclarecimiento" de las muertes de los cuatro estudiantes.

Hacía una investigación sobre movimientos insurgentes

La estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de México, llegó al Ecuador acompañada de otros cuatro mexicanos (una mujer y tres hombres) el 31 de enero para asistir al II Congreso de la Coordinadora Continental Bolivariana que reunía a grupos de izquierda y en el que se presentó un vídeo con el saludo de Raúl Reyes, dirigente de las FARC.

La mexicana de 26 años, sostiene que no ha cometido ningún delito ante denuncias realizadas en su país sobre posibles vínculos con la guerrilla colombiana. El Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal de México ha pedido a la Procuraduría General extraditar a Morett para investigar sus presuntos vínculos con las FARC.

Los mexicanos fueron contactados por una persona no identificada para viajar hasta el campamento guerrillero en la selva ecuatoriana, a dos kilómetros de la frontera con Colombia, con el fin de hacer una investigación sobre los movimientos insurgentes, según argumentan los familiares de los fallecidos y Morett.

La mexicana, que ha negado cualquier vínculo con las FARC, fue atendida en el hospital Militar de Quito durante más de 20 días por heridas de esquirlas de bombas. Otras dos colombianas, Doris Bohórquez y Martha Pérez, todavía permanecen en la casa de salud.