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En medio de una extendida y aguda tensión diplomática entre México y Colombia, Nicaragua le dio asilo a Lucía Andrea Morett Álvarez, la joven mexicana sobreviviente del bombardeo contra un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano, el pasado 1 de marzo, y donde murió abatido Raúl Reyes, el número dos de ese grupo guerrillero.

Lucía arribó al Aeropuerto “Augusto C. Sandino” en Managua, este miércoles, proveniente de Quito, Ecuador, donde estuvo hospitalizada tras los ataques del Ejército de Colombia, acción que generó un grave conflicto internacional.

Recibida por Ortega

Fue el mismo presidente Daniel Ortega quien recibió a la joven mexicana, de 26 años, y quien se acompaña de su padre Jorge, su madre María, y funcionarios del organismo Asociación Latinoamericana para los Derechos Humanos (Aldhu).

“Nicaragua le dio asilo”, confirmaron desde Quito, fuentes del gobierno de Ecuador a EL NUEVO DIARIO.

“Nicaragua me ha abierto los brazos para que yo me encuentre aquí, para que pueda estar tranquila, cosa que desafortunadamente todavía no tengo claro en México”, dijo Morett en una entrevista en W Radio.

Aseguró que “quisiera regresar a México lo antes posible, pero aún no tengo claro que yo pueda regresar”, por la denuncia que un grupo civil formuló contra ella acusándola de terrorismo internacional.

Incluso dijo temer que al llegar a México pueda “haber algún sicario que pretenda atentar contra mi vida”.

En Ecuador, Sergio Gaete de la Aldhu, dijo que la joven decidió “irse por seguridad y porque se le daban las garantías. Nicaragua le daba las garantías de su seguridad personal”.

"El gobierno de Nicaragua ha ofrecido su protección y apoyo a esta víctima de la masacre del 1 de marzo, protección que sumada a la brindada por Ecuador, permitirán a Lucía Morett llegar a México la semana próxima", dijo por su parte Juan de Dios Parra, secretario general del organismo.

Niega haber cometido delitos

La mexicana sostiene que no ha cometido ningún delito, ante denuncias realizadas en su país sobre posibles vínculos con la guerrilla colombiana, aunque la víspera el presidente Álvaro Uribe sostuvo en diversas declaraciones, que ella y los otros cuatro estudiantes mexicanos muertos en el ataque eran cómplices de las FARC e incluso los consideró terroristas.

Morett dijo a la estación radial mexicana que “quien debe ser juzgado es Álvaro Uribe Vélez”, porque fue él quien ordenó el ataque del que los mexicanos fueron víctimas.

“No hay condiciones en México para garantizar ni la integridad física ni la vida y ni siquiera la libertad de Lucía. Tememos que sea detenida por la Procuraduría General de la República”, había afirmado el padre de la joven, días atrás.

Las fuentes del gobierno ecuatoriano dijeron a EL NUEVO DIARIO que este país ya no participa en las diligencias para su custodia. “Ecuador hizo lo que tenía que hacer”, informaron.

El canciller de Nicaragua, Samuel Santos, confirmó a END la llegada de la joven, quien fue señalada por el presidente colombiano Álvaro Uribe de ser narcotraficante, secuestradora y terrorista, por estar dentro de las filas del grupo guerrillero.

“Tránsito tranquilo”, dice Santos

“Ella anda en tránsito hacia México sin ningún problema de ninguna clase. Es una cosa de un tránsito tranquilo”, afirmó Santos por teléfono desde República Dominicana.

“Ella pidió la visa. Se le dio la visa de entrada porque no tiene ningún problema ni nada. Y de una manera tranquila”, aseguró.

Según el canciller nicaragüense, Morett “anda paseando (en Managua). Pasó descansando. Tengo entendido que es un viaje muy rápido. No te puedo informar mucho porque no estoy muy al tanto”.

Sin embargo, cuando le preguntamos si la visita de Morett Álvarez podría provocar algún roce diplomático entre Nicaragua y Colombia, la comunicación se cortó repentinamente.

¿No tendrá algún roce diplomático con Colombia su paso por aquí?

(Se cuelga el teléfono).

Ortega ordena silencio

La llegada de Lucía se ha manejado con un completo hermetismo de parte del gobierno de Nicaragua, al punto de que fue el mismo presidente Daniel Ortega, quien ordenó que ninguno de sus funcionarios hablara de este tema con los medios de comunicación, según conoció END.

La mañana de ayer, Jacinto Suárez, encargado de las relaciones internacionales del FSLN, había informado que la estudiante azteca se encontraba “paseando por Managua, conociendo algunos lugares”.

Dijo que ella daría entrevistas “una vez que haya reposado, porque acordate que ha sufrido un fuerte trauma con todo lo que pasó”. Y afirmó que su estadía se podría extender tres o cuatro días.

Sin embargo, cuando nos comunicamos con Suárez nuevamente por la tarde, su disposición había cambiado: “El Presidente dio la orden de que ya no vamos a hablar. Más adelante vamos a hablar con los medios y ella va a hablar”, sostuvo.

El jefe del Ejército de Nicaragua, general Omar Halleslevens, dijo desconocer cualquier tipo de información al respecto. Y añadió que no existe información sobre la presencia de las FARC en Nicaragua.

El embajador de Estados Unidos en Nicaragua, Paul Trivelli, expresó que él tampoco tenía ninguna información al respecto, pero que una vez enterado, podría pronunciarse. Estados Unidos colocó en la lista de terroristas internacionales a las FARC.

En la Embajada de Colombia en Managua dijeron que estaban enterados de la presencia de la joven, pero que no tenían comentarios al respecto, que por su nacionalidad mexicana, correspondería pronunciarse quizás a la sede diplomática de ese país.

En tanto, en la sede diplomática mexicana no estaba disponible en horas de la tarde, algún funcionario que pudiera comentar al respecto.

Llegó a congreso a Ecuador

La estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, llegó al Ecuador acompañada de otros cuatro mexicanos (una mujer y tres hombres) el 31 de enero para asistir al II Congreso de la Coordinadora Continental Bolivariana, que reunía a grupos de izquierda, y en el que se presentó un vídeo con el saludo de Raúl Reyes, dirigente de las FARC.

En la acción, que provocó una crisis regional y derivó en la decisión de Ecuador de romper relaciones diplomáticas con Colombia, murieron 25 personas, incluidos Reyes, los cuatro mexicanos y un ecuatoriano.

Los mexicanos fueron contactados por una persona no identificada para viajar hasta el campamento guerrillero en la selva ecuatoriana, a dos kilómetros de la frontera con Colombia, con el fin de hacer una investigación sobre los movimientos insurgentes, según argumentan los familiares de los fallecidos, y Morett.

La mexicana, que ha negado cualquier vínculo con las FARC, fue atendida en el Hospital Militar de Quito durante más de 20 días por heridas de esquirlas de bombas. Otras dos colombianas, Doris Bohórquez y Martha Pérez, todavía permanecen en ese centro asistencial.

(Con la colaboración de José Adán Silva)

¿Quién es Lucía Morett?

De acuerdo con una ficha técnica que dio a conocer la Comisión Bicameral de Seguridad Nacional del Congreso Mexicano, Lucía Andrea Morett Álvarez forma parte del internacional “Núcleo de Apoyo de las FARC”.

Morett, quien resultó herida en el bombardeo del Ejército de Colombia a un campamento de las FARC en Ecuador, es también integrante de la “Coordinadora Continental Bolivariana Capítulo México”.

El documento señala que Lucía Morett forma parte del “Movimiento Mexicano de Solidaridad con las Luchas del Pueblo Colombiano”, cuya sede es un cubículo al lado de una cafetería de hermanos de los Cerezo, vinculados éstos con el EPR”.

Dice también el documento que la hermana de Lucía --no especifica su nombre-- “fue retenida por el Estado Mayor en 1998 por gritar a Zedillo que cumpliera los acuerdos de San Andrés”.

El presidente de la Comisión Bicameral, Felipe González, comentó que aun en el supuesto de que se comprobara que Morett participaba en actividades de guerrilla con las FARC, no se le podrían fincar cargos a su regreso a México, pues no se tiene conocimiento de que haya cometido delitos en ese país.

Lucía concluyó los créditos de la carrera de Literatura Dramática y Teatro en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, institución donde participa en la Cátedra de Estudios Bolivarianos. Terminó sus asignaturas con un alto promedio.

Una vasta cultura

Es una mujer de 26 años, soltera, inquieta, solidaria y muy dada a realizar una diversidad de actividades sociales, académicas, políticas, humanitarias y culturales. Tiene pasión por el conocimiento, la lectura, los museos, los viajes y la vida de otros pueblos, además del suyo.

Asistente y participante en foros y congresos con tópicos muy variados, fue maestra de teatro para niñas y niños en una casa de cultura de un barrio pobre de la Ciudad de México. Ha actuado y dirigido modestas obras teatrales presentadas en distintas universidades y teatros populares; incluso tomó clases de circo.

Realizó en el Instituto Mexicano de la Radio, IMER, su servicio social para la UNAM, elaborando breves notas informativas y de divulgación científica, tarea que acompañaba con entrevistas a personalidades. Entre otras, estaba orgullosa de la que le realizó a Rosario Ibarra de Piedra, actual senadora de la República Mexicana que encabeza la Comisión de Derechos Humanos.