Lésber Quintero
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Las dos hermanitas de seis y diez años que el pasado doce de abril fueron raptadas de su casa, ubicada en Santa Cecilia, Costa Rica, escaparon de las manos de su raptor gracias a una ciudadana que hasta les dio dinero para que se trasladaran a la ciudad de Rivas, y en el trayecto contaron con otros dos “ángeles”, que en este caso fueron el conductor de una unidad de bus que cubre la ruta Rivas-Managua y la administradora de dicho bus, ya que entre ambos trasladaron a las niñas a la Policía de Rivas, donde se reencontraron con sus progenitores.

La aparición de las niñas reveló la parte oscura del “secuestro”, ya que al ser examinadas por el médico forense, se constató que la mayor fue violada supuestamente por el raptor de nombre José Francisco Dávila Martínez, de 39 años, quien ayer fue capturada en la ciudad de Granada y ya está tras las rejas de la Policía rivense.

Fuentes policiales detallaron que la niña de diez años confirmó que Dávila Martínez la violó en un predio baldío y montoso que desconoce totalmente. El abuso lo sufrió este 15 de abril, y según la versión de la menor, su agresor antes de abusar de ella le tapó la boca y la ató de pies y manos, y dejó a la niña de seis años detrás de un árbol.

Logran escaparse

En medio de su sufrimiento, la pequeña víctima le pidió al aberrado sexual que no violara a su hermanita y prefería que abusara de ella. No obstante, Dávila Martínez optó por trasladar a las hermanitas hacia donde una supuesta hermana “postiza” de ellas, y ahí las niñas pidieron ayuda, y cuando Dávila Martínez salió el miércoles de la casa, su supuesta hermana ayudó a escapar a las pequeñas y hasta les dio dinero para que se trasladaran a Rivas, ya que ellas le dijeron que tenían familiares en el municipio de Cárdenas.

Sin embargo, las pequeñas desconocen la zona donde las llevó Dávila Martínez, ya que además de su corta edad, la mayor parte de su vida la han pasado en Costa Rica, pero al parecer es una zona entre Nindirí y Masaya, ya que a eso de las siete de la noche abordaron un bus que cubre la ruta Managua-Rivas, en el sector de El Coyotepe.

Al llegar a Rivas a eso de las 8:30 de la noche, la administradora del bus “El Chocolate”, donde viajaron las niñas, se mostró preocupada al verlas solas a altas horas de la noche, y al preguntarles a dónde se dirigían, ellas le contestaron que al municipio de Cárdenas, donde su abuelo Isidro Dávila Martínez.

La ciudadana y el conductor del bus les dijeron que a esa hora ya no había buses hacia Cárdenas, y al entrar en conversación la niña de diez años, les dio el número telefónico de su abuelo e inmediatamente lo llamaron, y de esa manera se enteraron de que don Isidro y los padres de las niñas estaban en la Policía de Rivas, a la espera de una buena noticia, y fue así que las trasladaron en un taxi a dicha unidad policial, donde se dio el esperado encuentro.

Violador capturado

A las dos de la tarde de ayer, la Policía logró atrapar en Granada al presunto autor del rapto y de la violación. En dicha ciudad, Dávila Martínez tenía previsto encontrarse en la parada de buses con su cónyuge Ingrid Patricia Aguilar, para trasladarse a Nueva Guinea.

Ingrid ha manifestado que también fue engañada y que no tiene nada que ver en el secuestro, el cual, al parecer, se realizó con el objetivo de violar a las niñas, ya que al llegar a Rivas, Dávila Martínez se le perdió a Ingrid y se marchó con las niñas con rumbo desconocido. Según las menores, el trece de abril durmió con ellas en un motel que tiene por nombre “San Juan”, y ahí trató de abusar de ellas, pero ante los gritos de las muchachitas, desistió.