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Hablan de señales apocalípticas. Los gurús predicen huracanes a mansalva, dicen que la ruta del Diablo en el Atlántico Norte será más agitada que nunca. Aquí se repiten los ecos de esas alarmas y el miedo cunde, y aumenta cuando alguien dice que el silencio sísmico de años podría explotar en un cataclismo de enormes proporciones.

¿Qué tanta alarma debe existir en el país ante los riesgos de los desastres naturales? El Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención a Desastres, Ramón Arnesto Soza, dice que aunque los riesgos de los cambios climáticos son reales y han aumentado la vulnerabilidad de la población, los pronósticos no deben causar alarmas innecesarias en el país.

“Con esos pronósticos parece que no hay un lugar seguro donde protegerse, ya sea por las lluvias o por los terremotos, pero eso no es cierto, riesgos siempre han existido en Nicaragua, y existen en todo el mundo, y hay países que han aprendido a vivir con ellos como Japón”, dijo Soza.


Aprender a convivir
Según el secretario ejecutivo del Sinapred, en vez de causar alarmas, lo que la sociedad nicaragüense debe hacer es tomar el ejemplo del país asiático y aprender a convivir con los desastres naturales y, por otra parte, reducir la vulnerabilidad del país por diferentes vías.

De acuerdo con el funcionario, las campañas educativas de la institución y las demás organizaciones que la componen (Bomberos, Cruz Roja, Policía, Defensa Civil, Ministerio del Ambiente, etc.) han venido creando conciencia y aminorado las acciones que atentan contra el Medio Ambiente.

Aparte de ello, el Sinapred ha coordinado, capacitado, organizado y suministrado materiales, a grupos locales en mejorar la administración de gestión de riesgos a nivel nacional.

“La gestión del riesgo debe convertirse en una condición sine qua non para el desarrollo. Sin una adecuada y moderna visión de enfrentar el problema no vamos a superarlo”, dijo Soza.

Dijo que como parte de esa gestión, y con ayuda de financiamiento del Banco Mundial, se han realizado 65 obras de mitigación por valor de 17.5 millones de dólares.

Por ello, más la experiencia ganada por la continua exposición del país a los desastres, el director ejecutivo del Sinapred cree que Nicaragua hoy está más preparada que antes frente a los desastres naturales.

“Nicaragua, en relación con el terremoto de 1972, al huracán Mitch de 1998, al huracán Félix del 2007, está mejor preparada que antes. Las experiencias, más las nuevas herramientas y un concepto más claro de la gestión de riesgos, cada vez van reduciendo la vulnerabilidad ante las amenazas que tenemos”, dijo Soza, sin restarle importancia a las amenazas del calentamiento global.


Ya hay Plan Nacional
Según el Sinapred, las autoridades nacionales ya cuentan con el Plan Nacional de Respuesta 2008, donde se contemplan afectaciones y respuestas a 538,000 personas bajo riesgos por los efectos de los fenómenos hidrometeorológicos.

Incluso anduvieron visitando las zonas de altos riesgos para actualizar la información, y encontraron 612 lugares identificados como de alto riesgo y con población en condiciones vulnerables.

“No quiere decir que éstos sean todos, hay más lugares que están bajo riesgos pero no podemos advertirlo aún, como lo que pasó con el Casitas en 1998, que nadie lo esperaba”, dijo Soza.