Edwin Sánchez
  •  |
  •  |
  • END

La drástica reducción de actividad sísmica frente a las costas del Pacífico de Nicaragua, que ha llevado a las autoridades a advertir sobre la posibilidad de un fuerte terremoto, no necesariamente representa un riesgo para la seguridad de las poblaciones en el territorio, aseguró un experto.

Recientemente, en un despacho de la AFP, se afirmó que “la actividad sísmica en Nicaragua se redujo el último año en 42.5%, aumentando el riesgo de que en cualquier momento se produzcan fuertes sacudidas o terremotos por acumulación de energía, advirtió el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter)”.

La fuente de la agencia, la sismóloga Virginia Tenorio, dijo que "desde el año pasado hay pocos sismos y eso es peligroso, porque hay una acumulación de energía que en cualquier momento puede provocar un movimiento fuerte en Nicaragua".

La Placa de Coco que penetra por debajo del piso continental del Caribe ha roto toda la resistencia, a lo largo de México --otro segmento de este país se movió en la madrugada de ayer-- ; Guatemala, El Salvador y Costa Rica, pero menos en el segmento de Nicaragua. Por eso hay “un silencio sísmico”, explicó el doctor en geología William Martínez.

Anualmente, de acuerdo con el Ineter, se producen un promedio de mil 900 a dos mil sismos de magnitudes menores o regulares que tienen su epicentro frente a las costas del Océano Pacífico o en zonas poco pobladas de la cadena volcánica de Nicaragua, que rara vez causan daños. Este año apenas se registran unos 350 movimientos. Y hay días en que no se reporta ningún sismo, según Tenorio.

Martínez subrayó que es importante el monitoreo que hace el Ineter, “porque de esa manera sabemos que podemos esperar un terremoto, pero en la zona de subducción”. Por ésta se entiende el área donde la placa Coco empuja a la placa Caribe, sobre la cual se halla Nicaragua.

El Gap Sísmico --o silencio-- significa probablemente la acumulación de energía para la penetración de la placa, lo que viene acompañado de un evento sísmico de una magnitud considerable, precisó Martínez.

Pero el experto trató de apartar un mito muy arraigado en Nicaragua: que el fenómeno telúrico originado por las placas citadas, constituya un grave peligro para los nicaragüenses. La tierra no trabaja de esa manera.


¿Por qué la “cuña” de la placa Coco no ha penetrado en el área de Nicaragua?
La placa, cuando penetra, lo hace homogéneamente, no como cuña. Por eso sabemos que el silencio sísmico es una zona que va a temblar, porque no se forma cuña, sino que penetra parejo. Tenemos la certeza de que va a penetrar, y por tanto va a temblar. Por eso el Ineter, apropiadamente, dice que sí hay una preocupación de que pueda venir un evento, un terremoto, pero debemos hacer la salvedad que de darse sería un terremoto de la zona de subducción.


¿Qué significa?
Que está, tanto horizontal como verticalmente, lejos de la parte continental de Nicaragua, a 150 kilómetros en el horizonte, y más o menos, 40-60 kilómetros en profundidad. Esto significa que de producirse un terremoto, las ondas sísmicas se atenúan. Esto se manifiesta en el hecho que históricamente, desde la Conquista hasta nuestros días, los terremotos de la subducción, aunque hayan sido bastante fuertes no han provocado ni se han ligado a catástrofes o desastres humanos. Para el efecto, debemos estar tranquilos, porque aunque se dé el terremoto, las consecuencias serán mínimas.

No es como el caso de México, donde la subducción se movió y alarmó al DF. Sucede que este país, frente a la subducción presenta un ángulo de inclinación de 20 grados, y aunque el DF está a 500 kilómetros de la misma, la inclinación hace como que temblara por debajo de la capital. En Nicaragua, 150 kilómetros más adentro del mar, la subducción presenta una inclinación de 70 grados entre Bahía de Salinas y Puerto Sandino, y 75 grados de Puerto Sandino a la Península de Cosigüina.


Las diferentes fallas de Managua, ¿no pueden asociarse al movimiento de la subducción?
Existen otras condiciones, que obviamente podría haber una ligazón, y es el hecho de que algún sistema de falla de Managua está listo para moverse. Probablemente, si se da un terremoto fuerte de la subducción no es que la esté activando, sino que le viene dar el empuje de gracia para que se produzca el movimiento. Si se da un terremoto en Managua, producto del fallamiento local, se va a dar independiente de que se mueva o no la subducción. Ahora, si se mueven la subducción y la falla local, significa que simplemente la empujó.