Lizbeth García
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Los trabajadores del Complejo Judicial Nejapa arriban este miércoles a su tercer día de paro de labores, pero tienen centradas sus esperanzas en la visita que hoy hará el vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia, Rafael Solís, quien ayer andaba buscando la firma de sus compañeros magistrados liberales y sandinistas para dar una respuesta.

El secretario general del sindicato “Justo Rufino Garay”, Enrique Gutiérrez, apuntó ayer que “el paro sigue igual”, hasta tanto no se reúnan con las autoridades superiores de la Corte Suprema de Justicia y el magistrado del Tribunal de Apelaciones de Managua, Gerardo Rodríguez, delegado de la CSJ en los juzgados capitalinos.

El magistrado Solís explicó vía telefónica que la Corte en Pleno sesionó ayer para discutir algunos ajustes al modelo de gestión de despacho judicial, tema que tiene que ver con las demandas de los trabajadores.

Solís indicó que no quería llegar ante los trabajadores sin los acuerdos firmados por todos los miembros de la Corte Plena, por lo que pospuso para hoy la reunión que inicialmente estaba programada para las tres y media de la tarde de ayer martes.

Aunque lo que demandan los trabajadores es aumento salarial y otras reivindicaciones, Gutiérrez señaló que los ajustes al modelo de gestión de despacho judicial van a beneficiar a los empleados.


Tiempo perdido
Producto del paro, ayer fueron 67 audiencias y juicios los que no se celebraron, pese a que estaban programadas. Esta cifra sumada a los 79 que no se celebraron el lunes da un total de 146 vistas no celebradas en dos días de protestas.

Cuando se le preguntó a Yamil Etchegoyen, Secretario General de la Federación Unida por la Dignidad de los Trabajadores Judiciales, si existe un plan de contingencia para recuperar el tiempo de trabajo perdido por la protesta, dijo que “los planes contingentes siempre están porque aquí no se pagan horas extras, sin embargo, los compañeros de las salas de juicio y de los despachos judiciales siempre salen a las ocho o a las nueve de la noche y a la hora de que haya necesidad de hacer una audiencia o un juicio, se hace”.

Etchegoyen pidió paciencia a la ciudadanía, pero los usuarios de la justicia no estaban contentos.

“Esto es un irrespeto tanto para nosotros como para la legalidad del proceso, porque tantas garantías tienen ellos de que les garanticen su salario, como también las personas que necesitan garantías en sus procesos”, acotó el abogado Carlos Garay, quien tiene un cliente preso con el término vencido desde el lunes.

“Yo vengo de Siuna gastando pasaje”, comentó Adolfo González, quien visitó los juzgados para nada, porque el juicio de su sobrino no se celebró. René Rugama dijo que es justo que los trabajadores pidan su aumento de salario, “pero no deben coartar los derechos de los litigantes”.

Otra abogada molesta fue Rosario Pérez Solís, quien reveló que desde el viernes está gestionando la orden de libertad para uno de sus clientes, pero nadie le pudo dar respuesta en el despacho porque estaba cerrado.