Lizbeth García
  •  |
  •  |
  • END

“No tenemos miedo. Vamos a llegar hasta el final, y si tenemos que pedir su desaforación, la vamos a pedir”, advirtió doña Ileana Lacayo de Remigi, quien denunció que el diputado sandinista Nasser Silwany Báez intenta despojarla por segunda vez a ella y a José Blass Nicaragua, de tres parcelas de terreno ubicadas en Masaya, en el empalme Las Flores, carretera Masaya-Granada, sitio considerado corredor turístico.

La toma de los lotes en disputa tuvo lugar este diez de abril, cuando un grupo de hombres llegó a levantar un cerco, para lo cual cortaron árboles de la propiedad de Lacayo.

“Esto es simple y sencillamente un acto de robo de tierra que el presidente (Daniel) Ortega ha dicho públicamente que no va a tolerar, ni desalojos ni despojos, ni robos de tierras”, subrayó Lacayo, al aclarar que no están acusando al diputado suplente por su militancia política.

Reiteró que lo que quieren ella y José Blass Nicaragua es que les restituyan las tierras que les pertenecen desde 1973, cuando las compró por 50 mil córdobas a una familia que no fue objeto de confiscación ni de reforma agraria alguna.

EL NUEVO DIARIO trató de ubicar al diputado suplente para que respondiera a la denuncia por teléfono, a través de los dos números que aparecen a su nombre en la guía telefónica, pero nadie respondió las llamadas.


Pagó 500 córdobas por terrenos ajenos
No obstante, de los documentos y escritos que presentó en los dos juicios que se ventilaron en los juzgados de Masaya, los cuales están en poder de END, se desprende que alega ser dueño de la propiedad que Protunisa reclama para sí, porque supuestamente se la compró a la Cooperativa Agropecuaria “Vicente Rodríguez” por 500 córdobas, en 1994.

“El que inscribe la posesión se presume dueño mientras no se pruebe lo contrario”, señaló el abogado de Silwany en uno de los escritos que en su momento presentó ante el Juzgado Civil, donde además alegó que la propiedad en litis fue afectada por la reforma agraria.

Igualmente señaló que la demandante ni siquiera tenía inscrita la propiedad en el Registro Público, pero con documentos en manos, doña Ileana rebatió tales argumentos señalando que si en 1996 tuvo que reinscribir su propiedad, fue porque hubo un incendio en el Registro de la Propiedad de Masaya, donde se quemaron varios documentos.

Agregó que los lotes en disputa pertenecían a una finca de 15 manzanas que no fue afectada por la reforma agraria, por lo que nunca formaron parte de las 40 manzanas que el Estado supuestamente le donó a la cooperativa, que no aparece registrada como tal.

Y en el caso del señor José Blass Nicaragua, Silwany alegó que “por razones humanitarias” le había prestado el terreno al padre de éste, Evaristo Nicaragua, pero en el juicio no presentó documento alguno para acreditar el préstamo.


Su reclamo ya es cosa juzgada
Valga decir que los tres lotes en disputa colindan con una propiedad que tiene el diputado, donde está ubicado el restaurante “El Paraje”.

El ex magistrado del Tribunal de Apelaciones de Masaya, Enrique Alemán Flores, recordó que la primera vez que Silwany intentó despojar a su representada fue en diciembre de 1995, cuando en compañía de varios trabajadores saltó los cercos del lote de la representante legal de la sociedad Promotora Turística S.A. (Protunisa), Ileana Lacayo, para levantar su propia cerca y tomar 3,526.70 metros cuadrados.

En ese entonces Ileana acudió ante el juez Civil de Distrito de Masaya para demandar a Silwany, quien mediante sentencia del 15 de junio de 1998 fue conminado a quitar el cerco que había puesto en el lote de la demandante, fallo que la Sala Civil del Tribunal de Apelaciones de Masaya confirmó el 22 de diciembre de ese mismo año.

Alemán Flores explicó que en ese mismo año de 1995, pero en marzo, Silwany demandó por supuesto comodato precario a su segundo mandante, el señor José Blass Nicaragua, a fin de despojarlo de dos parcelas de 3,062.10 metros cuadrados.

José Blass se opuso a la demanda alegando que él no era comodatario de la propiedad que Silwany reclamaba, sino poseedor legítimo con ánimo de dueño, porque firmó una promesa de venta con los señores Miranda-Borgen, propietarios originales de la Granja Borgen, a quienes les depositaba en el banco los abonos por el lote.

El 19 de mayo de 1995, Nicaragua fue conminado a abandonar el terreno, pero el Juez Civil de Distrito de Masaya revocó la resolución de primera instancia el primero de agosto de 1995, y le dio la razón al demandado.

Alemán Flores destacó el hecho de que Silwany no tiene documentos de lo que reclama, porque sólo posee una escritura pública de dominio y posesión de un inmueble rústico, cuyos linderos no coinciden ni con el lote de doña Ileana ni con los dos de don José, pero pese a que tiene tres sentencias en su contra, hace 22 días volvió a cercar las propiedades ajenas.

“Dado que por segunda vez el ingeniero Silwany trata de despojar a doña Ileana Lacayo y al señor Blass Nicaragua, ya presentamos ante el Juzgado Civil de Distrito de Masaya, a cargo del doctor Danilo Jiménez, una querella de restitución”, explicó el doctor Alemán.

“Él puede querer usar su inmunidad, pero nosotros tenemos pendientes y estamos en eso, de que lo vamos a llevar a los tribunales penales”, advirtió doña Ileana Lacayo, quien con documentos en mano reiteró que el diputado “no se va a quedar con las tierras que no le pertenecen”.