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Un 70 por ciento del transporte de pasajeros de Nicaragua decretó este lunes una huelga para pedir al gobierno que congele el precio del combustible, que se encamina a los cinco dólares el galón (3,8 litros), socavando su economía.

La capital estaba incomunicada con las ciudades del interior donde el paro de transporte local e interurbano contaba con apoyo de un 70 por ciento de transportistas, según el presidente de la Federación Nicaragüense de Transporte Colectivo, Fetracolnic, Antonio Betanco.

El paro se desarrolla en forma pacífica, aunque algunos taxistas que se sumaron al paro con plantones en distintos puntos de la capital increpaban a sus colegas que no estaban apoyando la protesta para obligarlos a guardar sus unidades.

Primera protesta que enfrenta Ortega

La protesta del transporte es la primera de esa magnitud que enfrenta el gobierno del presidente Daniel Ortega desde que asumió el poder en enero del 2007.

Unos 7 mil autobuses, la mayoría organizados en cooperativas o de forma individual, aseguran el transporte de pasajeros urbano e interurbano en el país.

Los transportistas exigen al gobierno que congele el precio del diésel en 2,00 dólares el galón ante las continuas alzas de este combustible, que en algunos lugares alejados a la capital se aproxima a los seis dólares el galón.

En la región Atlántica y norte del país se cotiza a 5,72 dólares el galón, mientras que en la capital y ciudades más próximas el precio oscila entre los 4,42 y 4,68 dólares, indicó Betanco.

En Managua, el transporte de pasajeros recibe un subsidio del gobierno que le vende diésel a dos dólares por galón a fin de favorecer a la población con una tarifa social de 13 centavos de dólar.

El dirigente de la Unión Regional de Cooperativas de Transporte Colectivo, Urecotraco, Rafael Quinto, dijo que su apoyo al gremio es de "solidaridad" pero no implica paralizar las unidades.

Betanco reconoció que el precio internacional del petróleo, que este lunes alcanzó 120 dólares el barril, no es del control del gobierno, pero "podemos en conjunto paliar la crisis, convivir con ella hasta donde nos permita resistir", dijo.

Buscan diálogo constructivo

El gremio de transportistas "está resintiendo que no se haga nada" para soportar las embestidas del alza del combustible. Por eso "buscamos un diálogo constructivo con el gobierno para ajustarnos a la situación sino pereceremos", advirtió.

El ministro de Transporte e Infraestructura, MTI, Fernando Martínez, descartó en declaraciones a la prensa que el país pueda asumir un subsidio como el que proponen los transportistas porque "eso es engañarnos y destruir la economía; nadie quiere una hiperinflación ni un colapso económico".

En medio del paro, el gobierno propuso un descuento de 30 centavos de dólar por galón al sector de transporte coletivo, que no incluye a taxis ni al transporte de carga, ya que en estos sectores no hay control de la tarifa que deciden el prestador del servicio y el cliente.