•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • END / Canal 11

La renuncia de tres de los cinco directivos del Banco Central de Nicaragua (BCN) es más grave de lo que se cree, pues su ausencia prolongada podría constituirse en un obstáculo más para que el país alcance la firma de un acuerdo económico con el Fondo Monetario Internacional (FMI), explicó ayer el economista Néstor Avendaño.

El especialista señaló que el riesgo que corre el BCN sin su Consejo Directivo completo, es que los incumplimientos de reformas estructurales como el atraso en la aprobación de la Ley Antifraude, más tres o cuatro disposiciones adicionales, implicará serios problemas financieros para la nación, pues no existen divisas líquidas de libre disponibilidad de parte de los cooperantes y tampoco se pueden subastar letras.

“La falta de recursos externos provocaría que el BCN se vea obligado a comprar dólares y sacar de circulación córdobas y mantener los números de la macroeconomía, pero para eso se necesita que el Consejo Directivo determine la emisión de letras estandarizadas, tasas de interés y plazos y no hay quien haga eso”, dijo Avendaño.

Esto quiere decir que el BCN en este momento está muy restringido en cuanto a disposiciones de operaciones de mercado abierto, es decir, colocación de títulos valores y principalmente en cuanto a las políticas de tasas de interés para esas operaciones de mercado abierto.

Ventanillas financieras internacionales cerradas

“Con las ventanillas del Banco Mundial, el Fondo Monetario y el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) cerradas, no queda otra cosa más que comprar divisas para sacar córdobas y ahora no hay quien apruebe eso, y estamos por tanto ante un grave problema financiero que es el manejo de la liquidez interna”, señaló Avendaño.

El presidente del BCN, Antenor Rosales, confirmó a EL NUEVO DIARIO que Enrique Salvo, Evenor Valdivia y Javier Morales renunciaron a sus cargos del Consejo Directivo hace 15 días, y que, por tanto, en la actualidad no existe quórum de cuatro miembros para tomar decisiones de gran importancia en el funcionamiento financiero nacional.

Rosales dijo que hay decisiones que las puede resolver él como presidente del BCN facultado por la ley, pero hay otras que sólo el Consejo Directivo tiene las facultades.

La Ley Orgánica del BCN señala como facultades del Consejo Directivo “fijar, modificar y reglamentar los encajes legales, dictar la política de tasas de interés, así como las demás condiciones y términos que regirán en las operaciones crediticias del Banco”.

De igual manera se les confiere “determinar los términos y condiciones de las emisiones de títulos, así como condiciones generales de las operaciones de mercado abierto que corresponda ejecutar, conocer y aprobar anualmente el presupuesto de ingresos y gastos de la Institución”.

Avendaño recordó que el representante del FMI, Humberto Arbulú, afirmó semanas atrás que no desembolsaron 18 millones de dólares a inicios de este año, porque todavía Nicaragua no cumple con los requisitos impuestos por ese organismo multilateral, para alcanzar la firma de un programa.

Consideró que la política monetaria no se va a ver afectada porque ésta se maneja como con un “piloto automático”, en el sentido que no hay emisión inorgánica de dinero, igual en política cambiaria.

“El deslizamiento del 5 por ciento anual se mantiene porque no existen posibilidades de transformar el régimen cambiario en pro de las exportaciones, por las limitantes macroeconómicas como el alto déficit interno, las pocas cuantías de las Reservas Internacionales Netas Ajustadas del BCN, y por la presencia de una gran cantidad de mecanismos de indexación de precios”, explicó el economista.

Indicó que, en el mediano plazo, la ausencia de los tres directivos puede tener consecuencias graves para el mismo BCN, porque, por ejemplo, en su presupuesto para sus funciones del próximo año, si no se elige a los nuevos directivos, nadie lo va a poder aprobar “y estaríamos hablando de que esa entidad estaría maniatada económicamente, es decir, podría haber un cese de operaciones”.

Avendaño señaló que “es preocupante que tres miembros representantes del sector privado en el Consejo Directivo del BCN hayan renunciado silenciosamente a sus cargos” como servidores públicos de esta nación, y consideró que en el acto no existe ningún grado de responsabilidad.

“Las razones por las que renunciaron, son ellos los que deben dar la cara a la nación y explicar por qué dejaron sus cargos de manera casi clandestina, porque no manifiesta ningún grado de responsabilidad”, dijo Avendaño.

Empresarios preocupados

Mientras tanto, el presidente de la Cámara Americana de Comercio de Nicaragua (Amcham), César Zamora, dijo desconocer los motivos por los que renunciaron los directivos, pero especuló sobre ellos.

“Mirá, el caso de los Cenis, calienta la economía y le está costando muchos recursos al Estado y por tanto a la población, no sé las razones específicas de la renuncia, pero sí pienso en qué podría haberlo provocado, lo primero que se me ocurre son los Cenis”, dijo Zamora.

Indicó que por la relación institucional que existe entre el Gobierno y el sector privado a través del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), vigilarán que se cumpla con lo que establece la ley.

El artículo 15 de la Ley Orgánica del BCN señala que la Dirección Superior del Banco estará a cargo de un Consejo Directivo, integrado por el Presidente del Banco, quien a su vez lo presidirá, el Ministro de Hacienda y Crédito Público, y por cuatro miembros nombrados por el Presidente de la República en consulta con el sector privado y ratificados por la Asamblea Nacional.

“Esperamos que se respete la ley y que se nos consulte, y, por tanto, se escoja a gente proba, capaz y con conocimiento de la materia, porque (lo contrario) no creemos que sea conveniente ni mande señales correctas de la independencia que tiene el Banco Central, de lo contrario sería un paso más atrás”, concluyó.