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Representantes de las cooperativas de transportistas en paro de León, Granada y Masaya denunciaron esta mañana en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) que la Policía Nacional (PN) actuó violentamente ayer por órdenes venidas de las más altas esferas gubernamentales.

Según Pablo Efraín Sánchez, presidente de la cooperativa de transporte selectivo de León, aseguró que luego de dar libre paso a la caravana de buses que transportaban a simpatizantes sandinistas hacia al acto de recibimiento de delegaciones que participarían en la cumbre de seguridad alimentaria, la fuerza pública lanzó a los antimotines.

El saldo fue de un centenar de transportistas detenidos y aproximadamente 40 unidades de transporte, entre buses y taxis, dañados por los policías que atacaron con sus bastones, gases lacrimógenos y balas de goma. Sánchez asegura que el comisionado mayor Douglas Zeledón le dijo que “las ordenes venían de arriba y que chorrearía sangre”.

Estas declaraciones fueron secundadas por representantes de transportistas de Granada y Masaya, donde también hubo disturbios. Andrés Lara, presidente de la Cámara Nicaragüense del Transporte (Canitrans) y miembro de la junta directiva de la Coordinadora Nacional del Transporte, indicó que el presidente Daniel Ortega no era consecuente con sus declaraciones de no reprimir a las luchas sociales y que se les estaba violentando su derecho a protestar mientras no había el mínimo intento de negociación.

Según la comisionada Vilma Reyes, directora de relaciones públicas de la PN, informó León y Granda fueron los puntos más conflictivos.

En León, después de los disturbios del martes, se reportaron 98 detenidos de los cuales 51 fueron puestos en libertad este miércoles. En Managua fueron 16 los detenidos, en Granada 9 y en Carazo 8.

La comisionada negó que la PN haya iniciado el ataque en León y que mientras estuvieran en protesta pacífica, sin alteraciones al orden público y manteniendo la libre circulación, los transportistas no serían tocados.