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Eva Zetterberg, Embajadora de Suecia, considera a Nicaragua como un país con mucho potencial para el desarrollo, sin embargo, históricamente también es un país conflictivo, que en la actualidad sufre un paro de transporte, por lo que no ha sido capaz de reducir sus altos niveles de pobreza.

“Vemos a Nicaragua como un país con muchos recursos y potencial, pero muchos problemas actuales e históricos. Actualmente vemos el problema del paro de transportistas, pero principalmente me preocupa el problema de la pobreza que sigue sin reducirse”.

Gobierno actual “nada”

La diplomática señaló que el retiro de la cooperación Sueca en Nicaragua lastimosamente tiene que ver con que no hay una reducción mayor de la pobreza, señalando que con el gobierno anterior se hizo “algo”, pero no han visto muchos resultados con el actual gobierno.

En cuanto a la transparencia y justicia, expresó que la selección de magistrados del Poder Judicial (que en Nicaragua se realizará en junio para quines se les vence su período) en los estados modernos se basa en el criterio profesional para elegir a sus representantes, pero Nicaragua no ha tenido mucho avance en ese sentido, más que en la creación de la Ley de Carrera Judicial, a la que sigue sin aprobársele su normativa.

“Esto, en combinación con la politización, hace falta bastante por hacer en Nicaragua”, expresó la embajadora Zetterberg durante una actividad del Centro Cooperativo Sueco (CCS) en apoyo de 11 organizaciones sociales y cooperativas que presentaron una serie de propuestas a favor del desarrollo para el Estado nicaragüense.

Retira su cooperación, no su amistad

La diplomática sueca comentó que si bien su país decidió retirar la ayuda a Nicaragua, eso no significa el fin de relaciones amistosas con Nicaragua. De hecho se mantendrán varias ONG de aquel país, sosteniendo su asistencia con programas específicos.

Eduardo Cantos, coordinador de país del CCS, dijo que tienen 10 años en Nicaragua con un aporte de 5 millones orientados a tres áreas estratégicas: el desarrollo rural, la equidad de género, y vivienda social y hábitat.

“Tenemos 11 contrapartes y una forma de cooperación no directa, sino a través de acuerdos con organizaciones locales representativas de un sector de escasos recursos. Trabajando con cafetaleros, centrales, cooperativas y el movimiento comunal, entre otros”.

Solicitud del campesinado

Entre las propuestas están la aprobación de una ley de vivienda digna; la formulación e implementación de una política clara para el acceso, tenencia y legalización de la tierra; priorización de diseño y ejecución de políticas, planes y proyectos públicos o privados orientados a combatir la violencia contra la mujer.

Otra de las propuestas es el establecimiento de procesos de formación de una política permanente para mujeres rurales sin distingos partidistas ni religiosos, con el objetivo de fortalecer la autoestima y el ejercicio de los derechos ciudadanos. Además, la creación de un programa de fortalecimiento y capacitación para cooperativas con financiamiento para la producción agrícola. Así, también el aseguramiento de la legalidad de la propiedad para el campesinado.