•  |
  •  |
  • END

La muerte de Martín Treminio Picado, de 29 años, no tuvo nada que ver con los enfrentamientos entre transportistas y policías, y más bien se trató de falta de tolerancia, según las investigaciones que realiza la Dirección de Auxilio Judicial de la Policía Nacional, quien encabeza las indagaciones del incidente sangriento ocurrido en las primeras horas de la mañana de ayer miércoles en el municipio de Tipitapa.

Sin embargo, transportistas que mantienen sus vehículos en el empalme de San Benito y en la entrada al municipio de Tipitapa, aseguraron que Treminio Picado, conductor de un bus de la cooperativa Esfuerzo Democrático, es una nueva víctima del conflicto que mantiene paralizado al país, y responsabilizaron al gobierno por lo que consideran una nueva víctima del gobierno de Ortega.

Para el segundo jefe de la Policía de Managua, comisionado Adolfo Marenco, la muerte del joven conductor de bus “es un hecho lamentable y que no tiene vinculación directa con la protesta de los transportistas, que ayer miércoles decidieron abrir un nuevo tranque en el triángulo de la entrada al municipio de Tipitapa.

“No es un hecho que tenga que ver con tranques, sino una circunstancia dolorosa que esperamos que no se repita y prevalezca la tolerancia”, dijo el jefe policial, quien confirmó que tres personas sospechosas se encuentran detenidas, y que después de confirmarse su vinculación en los hechos, serán remitidas a las autoridades correspondientes.


Los hechos
La información oficial indica que Martín Treminio, de 29 años, conducía un bus en la entrada del barrio “Yuri Ordóñez”, con dirección hacia la carretera vieja a Managua. Delante del bus avanzaba lenta la camioneta placas M 108-201 conducida por Luis Antonio García Maradiaga, quien viajaba acompañado de su padre, Rosario García, de 65 años.

Treminio aventajó a la camioneta y la interceptó impidiéndole el avance, por lo que se da entre los ocupantes de ambos vehículos un enfrentamiento verbal y de gestos. El ayudante del bus, el joven Roberto Antonio Reyes Molina, salio del vehículo, y amenazante se dirigió a la camioneta, registrándose el primer disparo, hecho presumiblemente por el señor Rosario García.

Los ocupantes de la camioneta huyeron del lugar, pero se vieron obligados a bajar la velocidad por un reductor sobre la pista, lo que fue aprovechado por los ocupantes del bus y por un grupo mayor de personas para interceptarlos, procediendo a golpearlos, y provocándole lesiones a García.

En el incidente se vio involucrado José García Maradiaga, de 22 años, quien al ver que agraden a su padre, realizó un disparo que impactó en la humanidad de Treminio Picado.


A quemarropa
Julio Pozo, propietario del bus que conducía Treminio Picado, relató que tanto Rosario como su hijo José García, realizaron más de 20 disparos de pistolas, y que gracias a la cantidad de personas que dieron persecución a la camioneta fue que lograron retener al anciano.

“Sólo vimos que (Tremino) se bajo del bus y se dirigió hacia la camioneta que no le dio pasada, y se registraron los disparos”, declaró el señor Pozo, quien no aclaró si al momento de los hechos, el bus prestaba servicios a pasajeros o se dirigía hacia los tranques que hay en el municipio.

Mildred Araceli Manzanares, esposa de Treminio Picado, relató que los hechos ocurrieron cerca de su casa en el barrio “Yuri Ordóñez”, y que llegaron a informarle que habían matado a su marido con quien procreó una niña de un año.

Sepultan a taxista en León
Mientras tanto en León, familiares, amigos y representantes de la Coordinadora Nacional de Transporte (CTN), participaron de las exequias del taxista leonés, Pedro Martínez Chévez, de 70 años, quien falleció producto de un paro cardíaco días después que fue golpeado y encarcelado por la Policía durante los disturbios ocurridos el segundo día del paro de transporte en la ciudad de León.

Según los transportistas, la muerte de Martínez Chévez, fue a consecuencia de la golpiza que le propinó la Policía, y los familiares de éste opinan lo mismo, pero se negaron a comentarlo porque según ellos pueden tener represalias de parte de la Policía.

Carlos Martínez, hijo del taxista fallecido, aseguró que no había “nada que hacer, esto ha sido público y todo el mundo lo sabe, los responsables son los policías, las instituciones de Derechos Humanos se han acercado para preguntar qué vamos a hacer, si vamos a denunciar este caso… ¿pero de qué sirve denunciar a los policías si el presidente es el principal responsable de este asunto?”, denunció.


Incidentes en Sébaco
Taxistas socios de la cooperativa Comandante 3-80, de Sébaco, se sumaron ayer al paro del transporte colocando un tranque sobre el puente del municipio e impidiendo el paso de las camionetas “piratas” cargadas de pasajeros.

Los protestantes primero encendieron llantas, pero la Policía las quitó despejando la vía. Luego impidieron el paso de una camioneta roja placas BO 2514 cargada de pasajeros, pero la Policía también se encargó de garantizar que el vehículo pasara, sin embargo, un grupo de taxistas a bordo de un taxi persiguió a la camioneta, dándole alcance, sólo para lanzar gran cantidad de piedras que rompieron el parabrisas y lesionaron a tres personas, incluidas el conductor Félix Monterrosa.

Uno de los ocupantes del taxi agresor, que viajaba en la capota del vehículo, resultó lesionado al caer al pavimento, por lo que fue trasladado al centro de salud donde fue atendido por lesiones en el rostro.