•  |
  •  |
  • END

El gobierno de Colombia calificó como un “acto inamistoso” el uso de una aeronave de la Fuerza Aérea del Ejército de Nicaragua, para trasladar de Ecuador a Managua, a dos mujeres sospechosas de pertenecer a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Mediante una enérgica carta de protesta, el Canciller de Colombia, Fernando Araújo, le expresó su molestia al canciller nicaragüense Samuel Santos, ya que el gobierno del presidente Daniel Ortega solicitó una autorización para sobrevolar territorio colombiano para el “Traslado de Personal en gira oficial a la República del Ecuador”.

Sin embargo, el viaje que realizó el avión Antonov 26, del Ejército nicaragüense, sirvió para trasladar a Doris Bohórquez Torres, de 21 años, y Martha Pérez Gutiérrez, de 24, sobrevivientes de un ataque de militares colombianos en Angostura, una zona selvática de Ecuador, donde murió el líder de las FARC, “Raúl Reyes” y al menos 26 personas más.

Las dos jóvenes, de evidente extracción campesina, alegan que fueron reclutadas por las guerrillas para servir en tareas domésticas en el campamento clandestino. Junto a ellas sobrevivió la estudiante mexicana Lucía Morett, quien también está en Nicaragua bajo la figura de asilo diplomático.


Colombia: Fuimos engañados
El Gobierno de Bogotá señaló que autorizó el sobrevuelo de su territorio de un avión militar de Nicaragua, porque la solicitud decía que era “para el traslado de personal en gira oficial a Ecuador”.

“En nombre de mi Gobierno debo registrar con sorpresa el hecho de que para el transporte de las ciudadanas colombianas, sospechosas de pertenecer a grupos terroristas, Martha Pérez Gutiérrez y Doris Bohórquez Torres, desde la República del Ecuador a ese país, con el fin de brindarles asilo, se habría utilizado la aeronave de la Fuerza Aérea del Ejercito de Nicaragua, AN 26, Matrícula FA No. 160”, señala Araujo.

“Para la cual el Gobierno de Nicaragua solicitó, mediante la Nota DGCP/DIP-0205/08 del Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua, la autorización de sobrevuelo sobre espacio aéreo colombiano, bajo el supuesto de que su misión era el "Traslado de Personal en gira Oficial a la República del Ecuador", motivo por el cual se autorizó dicho permiso”, continúa el texto del documento.


Violación a convención internacional
“Este acto inamistoso de amparo a personas sospechosas de apoyar a grupos terroristas, utilizando para ello una nave oficial de ese país, constituye una clara violación a lo estipulado en el Artículo 3º de la Convención sobre Aviación Civil Internacional”, añade.

Según el funcionario colombiano, este convenio, suscrito en 1944, establece que ningún avión estatal de un Estado parte podrá volar sobre otro o aterrizar en él sin haber obtenido autorización y, en caso de tenerla, lo hará con las condiciones en las que fue concedida.

“El gobierno de Colombia se declara profundamente preocupado por este flagrante abuso del principio de la buena fe, el cual debe prevalecer en las relaciones entre estados, con el objeto de favorecer a personas allegadas a grupos terroristas, razón por la cual en nombre de mi Gobierno presento la más enérgica protesta, esperando que actos como el señalado, que abiertamente afectan la confianza entre nuestros gobiernos, no se vuelvan a repetir”, sentencia la misiva, fechada el 14 de mayo en Bogotá.


“Trabajan respuesta”

La tarde de ayer, el canciller de Nicaragua por la ley, Valdrack Jaentschke, dijo que “está trabajando nuestro equipo jurídico para hacer una respuesta”. “Lo van a conocer ustedes en el momento en que esté la respuesta”, dijo a los medios de prensa.

“Ellos nos dieron permiso para un viaje oficial. Nosotros hicimos un viaje oficial. Básicamente esa es la posición (nuestra). No es un acto inamistoso. No puedo interpretar la respuesta del ministro Araujo”, señaló.

“Fue un viaje nuestro, nos dieron permiso para entrar. Nosotros llegamos. Hicimos lo que teníamos que hacer como viaje oficial a Ecuador, que es un país con el cual tenemos una relación muy fluida, y, básicamente esa es la situación. Ustedes van a tener la respuesta escrita nuestra cuando la tengamos lista”, reiteró.

Por otro lado, señaló que el asilo otorgado a las colombianas y a la mexicana “no puede causar enojo porque está en el marco de las relaciones internacionales”.


Fatales ejemplos de Ministra: ¿Hacemos lo mismo?
Durante la dictadura somocista a los guerrilleros se les abría procesos por delitos comunes, cuando en realidad eran perseguidos políticos. En los Estados Unidos se encuentra residiendo Luis Posada Carriles, acusado de actos terroristas.

Con estos dos ejemplos, la ministra de Gobernación, Ana Isabel Morales, justificó ayer el asilo otorgado a las colombianas Martha Pérez y Doris Tórrez Bohórquez, quienes supuestamente están vinculadas a la FARC.

“Muchos de nosotros solicitamos asilo en otro país, el cual nos fue otorgado. En mi caso yo solicite asilo a México y México me otorgo asilo. Ahí estuve dos meses, y después retiré mi solicitud de asilo y viaje hacia otro lado”, recordó.

No obstante, aclaró que no significaba que las ciudadanas colombinas asiladas sean guerrilleras.

“Yo no dije que son guerrilleras, discúlpeme, no malinterpreten las palabras, yo dije que en mi experiencia y lo dije de forma clara, no tergiverse (refutó a una periodista), todavía le dije cuando yo era guerrillera…”, enfatizó.

Morales luego se refirió a los señalamientos que existen en contra de las FARC, calificada como una organización terrorista.

“Hay algunos países que señalan que son terroristas estas ciudadanas (las colombianas), sin embargo, refugian a terroristas. Y voy a poner el caso de los Estados Unidos con Posadas Carriles, le dieron la protección. Ellos saben que Posada Carriles es el autor de las bombas del avión de Cubana de Aviación. Depende del interés de cada país, porque a unos le ponen terroristas y a otros no”, expresó.

Además, Morales aseguró que estas ciudadanas no pueden ser extraditadas según el Derecho Humanitario Internacional, pues ellas sienten que sus vidas están en peligro.

“La figura tanto del asilo como del refugio establecen de forma tácita que bajo ninguna circunstancias se puede repatriar, deportar o regresar al país a estos ciudadanos donde están siendo perseguidos políticamente o donde sus vidas corren peligro. Eso te lo dice la norma del Derecho Humanitario Internacional”, apuntó.