Leoncio Vanegas
  •  |
  •  |
  • END

JALAPA, NUEVA SEGOVIA
El doctor William Villagra, conjuez de la Corte Suprema de Justicia, reaccionó molesto por la denuncia que le hicieran familias campesinas sobre su presunta negativa a dar paso por servidumbre por su finca cafetalera El Diamante, ubicada en el borde fronterizo con Honduras, en este municipio. “No es cierto que sea una forma de presionar para que vendan sus propiedades. Nuestra finca cafetalera ya está definida”, expresa en una carta que envió a este corresponsal.

EL NUEVO DIARIO visitó la citada finca en compañía de personal administrativo de la propiedad para verificar el problema, y se puede reconocer que los campesinos, bajo la dirección del señor Pedro Antonio Hernández Muñiz, provocaron un sensible daño ambiental al bosque primario del tipo latifoliado. El suelo es franco arenoso, propenso a erosión rápida y la topografía es muy accidentada, lo que haría imposible el acceso a cualquier vehículo de doble tracción.

Deberán responder por daño ambiental
“Nosotros vamos a tratar el caso, porque hay daños a una quebrada”, dijo Leticia González, delegada departamental del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales, Marena, al ser consultada por teléfono, y agregó que el Instituto Nacional Forestal, Inafor, intervendrá por el descombro realizado; también lo hará el Fiscal Ambiental.

Tras el hecho, a inicios de abril pasado, una comisión interinstitucional inspeccionó el sitio, ocasión en que el alcalde Humberto Pérez Largaespada, declaró en un medio local que la Comuna no había otorgado ningún permiso para abrir tal camino.

El otro agravante que señaló Jorge Jarquín Blandón, administrador de la finca, es que la trocha ha suscitado recelo en el Ejército de Nicaragua, en la Policía, así como en Aduanas, porque tal camino sería un “paso ciego” más en la línea fronteriza que fomentaría actividades ilícitas. Desde aquí se divisa el caserío disperso de la comarca La Laguna, en el lado hondureño.Jarquín dijo que el señor Hernández Muñiz “abrió sin el consentimiento y sin el permiso del Marena y de otras autoridades competentes, tampoco tomaron en cuenta al dueño, el doctor Villagra”. Negó que ahí haya 27 familias entrampadas; sólo son tres a las que no se les ha negado el paso peatonal.