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  • EFE

Las autoridades de Honduras y Nicaragua acordaron establecer un cordón sanitario con acciones conjuntas en la zona fronteriza para contrarrestar un brote de leptospirosis que ha causado al menos nueve muertos en ese país.

Funcionarios de los ministerios de Salud de Honduras y Nicaragua se reunieron este fin de semana en el puesto fronterizo de Guasaule para definir la cooperación bilateral para combatir la enfermedad, según publicó hoy el diario hondureño Tiempo.

El acuerdo es instalar un centro de atención para viajeros en Guasaule, dotado con medicamentos preventivos. Además, como parte de una campaña de prevención y saneamiento, personal sanitario se desplazará por la región fronteriza para detectar casos, supervisar las condiciones de salubridad y dar recomendaciones a la población.

El director de Vigilancia Epidemiológica del Ministerio de Salud de Honduras, Ángel Vázquez, dijo que el propósito es implementar "un cordón sanitario" en la frontera común para prevenir la propagación de la leptospirosis.

Por su parte, el director de Planificación y Desarrollo del Ministerio de Salud de Nicaragua, Alejandro Solís, afirmó que el brote de la enfermedad en su país está ya en vías de ser controlado.

Según el Ministerio nicaragüense de Salud, hasta el sábado el número de sospechosos de estar contagiados con leptospirosis había aumentado a 3.331 y el de fallecidos se mantenía en nueve.

El brote de leptospirosis se detectó en Nicaragua el pasado 21 de octubre y la mayoría de los casos se concentra en las provincias de Chinandega (fronteriza con Honduras) y León, occidente del país, azotado por las lluvias en los últimos dos meses.

La leptospirosis en Nicaragua ha disparado las alarmas en los países vecinos, Honduras y Costa Rica, que están alertas y atentos por si la epidemia traspasa las fronteras.

En Honduras, en todo este año se han confirmado al menos cuatro casos de leptospirosis, de un centenar de sospechosos, según autoridades sanitarias.