Edgard Barberena
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El presidente del Centro de Investigaciones de Políticas Ambientales (CIPA), Cirilo Otero, exhortó al gobierno a promover campañas de concienciación en la población para ahorrar combustible y energía, ya que si el precio del barril del petróleo llega a los 200 dólares antes de concluir el presente año, la economía nicaragüense colapsará.

En declaraciones formuladas a EL NUEVO DIARIO, el especialista dijo que instituciones como la Asamblea Nacional deben reducirle a los 91 diputados los 200 galones de combustible que reciben mensualmente, “porque los padres de la patria no andan ni repartiendo pizzas ni pollos fritos”. Igual cosa debe hacerse en la Corte Suprema de Justicia y demás instituciones gubernamentales.

“Creo que el gobierno y todas las organizaciones no gubernamentales estamos obligados a organizar estrategias de ahorro y contención de ese gran impacto que va teniendo lentamente el incremento del precio del petróleo, y creo que hay que adoptar varias medidas”, dijo el especialista.

“Una medida debe ser un llamado a la conciencia, y otras de carácter administrativo”, dijo Otero, quien explicó que en su primera propuesta hay que enviarles mensajes a la ciudadanía sobre el uso voluntario de vehículos, la disminución en el consumo de los derivados del petróleo, el ahorro de energía eléctrica, uso de gas propano en las casas, etcétera”, dijo.

Así como el gobierno, a través de las instituciones respectivas, hace llamados a la población para vacunar a los niños, “así debe llamar a la conciencia ciudadana e informar a la gente cómo ahorrar”, y para comenzar hay que decirle a la población que los servicios los pagan en córdobas, pero Nicaragua los paga en dólares al mercado internacional.

“Creo que esto debe ser una tarea gubernamental, no gubernamental y empresarial”, añadió, y a manera de ejemplo dijo que “los productores de arroz que ocupan mucha energía y agua deberían de aprovechar el período invernal y disminuir el uso de energía eléctrica y agua porque eso va a contribuir positivamente al ahorro”.

Otro ejemplo que citó Otero es que el gobierno y las empresas de transporte pueden mejorar el servicio, “creo que una gran cantidad de personas podríamos utilizar buses para dirigirnos a nuestros trabajos en lugar de nuestros vehículos de propiedad individual, pero tendría que haber un servicio de buses más humano”.

Medidas de carácter institucional
El especialista dijo que el gobierno está obligado a crear medidas de carácter institucional, comenzando por reducir el gasto público. “Por ejemplo, los diputados deberían ya voluntariamente reducir el gasto de combustible que le asignan mensualmente”, agregó. Estimó que los diputados deberían reducirse a 100 galones la cuota asignada. Esto es válido para el CSE y la Corte Suprema de Justicia.

Otero llamó la atención que tanto en viviendas familiares, oficinas privadas y del Estado, a diario se ven muchas lámparas encendidas en cuartos que no se están utilizando, y si se apagaran, “esto vendría a reducir el gasto y el impacto del incremento vertiginoso del petróleo, pues si el barril llega a los 200 dólares, esta economía no va a aguantar”.

La factura petrolera actual anda como por los 600 millones de dólares anuales, “la que ha subido exageradamente porque hace dos años y medio esa factura era de 150 millones de dólares”.

Pone como ejemplo a Nicho Marenco
Otero puso como ejemplo para el resto de instituciones la medida silenciosa que hace casi un mes puso a andar el alcalde de Managua, Dionisio Marenco, ya que la jornada de trabajo de los más de 400 empleados de la comuna es de siete de la mañana a una de la tarde. A las dos de la tarde se corta la energía, dejándola únicamente en la oficina de recaudaciones y el Registro Civil de las Personas, lo que le ha permitido al edil ahorrarse una gran cantidad de plata. Aclaró que las medidas de ahorro “no tienen que ser coercitivas, sino a través del convencimiento para llegarle a la conciencia a la población”.