•  |
  •  |
  • END

El director del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales, Inies, Bolívar Espinosa, lo anuncia con entusiasmo: hemos encontrado en la isla de Ometepe una especie de salamandra que potencialmente es única en el mundo y su ambiente natural es el volcán Maderas.

De hecho, Nicaragua, en toda Centroamérica, es el país con menos animalitos de esta especie, y la que reporta el cuerpo de investigadores de la UNAN-Managua sería la séptima salamandra de la que se puede hablar a partir de ahora. Desde 2005, la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, a través del Inies y el Departamento de Biología, inició estudios en la Reserva Natural de Ometepe para ver su biodiversidad biológica, con el afán de proporcionarle información tanto al gobierno local como a Marena.

“El año pasado se anduvo en el volcán Maderas, y se entregaron datos de un alto potencial de endemismo en la zona”, dijo el director de Investigaciones, licenciado Espinosa.

“Ometepe no conoce lo que tiene”

La bióloga e investigadora Silvia Robleto subrayó que “en la isla no se conoce lo que hay”. Arriban turistas del exterior, hacen investigaciones porque son biólogos, científicos, pero no dejan la información, dijo.

Del hallazgo, informó que es la primera salamandra reportada de su género. Pertenece a la Bolitoglossa. Otra, propia del lugar, se encuentra en el Mombacho. La licenciada Robleto dimensiona la importancia del descubrimiento: “Podemos considerar desde ahora que estamos ante la presencia de una nueva especie con gran potencial endémico para la isla de Ometepe”.

Muestras y datos fueron enviados al doctor Günther Köhler, del Departamento de Herpetología (estudio de reptiles y anfibios) del Museo de Historia Natural Senckenberg, en Francfort, Alemania.

Él se encarga del estudio de anfibios y reptiles de América Central.

Allá, detalló, se hacen los análisis pertinentes para confirmar con base científica, si esta especie es nueva para el país y específicamente para el volcán Maderas.

Su descripción: es un anfibio que tiene cola y las patas palmeadas. Tiene la forma de una lagartija. Hay que investigar su biología, su historia natural, su etapa de reproducción, su alimentación. Es un proceso a largo plazo que continúa, dijo la investigadora.

El licenciado Espinosa precisó que les interesa publicar este potencial endemismo (propio y exclusivo de una región), y se informe a la población.

“Como universidad hacemos estos estudios en todas nuestras áreas protegidas para manejar información a nivel local, porque hay una debilidad: vienen investigadores de otros países y se llevan todos estos materiales científicos. Y acá nosotros nos quedamos a la zaga”.

“El propósito como instituto es tener nuestros propios datos, para que las autoridades los utilicen, y que se mejoren las condiciones de vida de esta población a partir de lo investigado”.

Los afortunados descubridores

El informe de la institución expone que “gracias al apoyo del Inies-UNAN-Managua, un grupo de tres investigadores herpetólogos (Javier Sunyer, Silvia Robleto y Billy Alemán) fue el afortunado en capturar y colectar la primera especie con potencial endémico de salamandra del género Bolitoglossa, en el volcán Maderas; dato confirmado por los investigadores: Javier Sunyer, Sebastián Lotzkat, Andreas Hertz, David Wake y doctor Günther Köhler. Una razón más para conservar y preservar nuestros bosques”.

Las salamandras se encuentran típicamente activas durante la noche, pero a veces ellas también pueden encontrarse en plena actividad durante los tiempos más frescos del día, sobre todo en caso de lluvia, llovizna o de humedad alta. Ellas normalmente se encuentran inactivas ocultas en los lugares muy húmedos, como la base de las bromelias durante el día, encima o bajo los leños podridos, bajo las hojas caídas, bajo el musgo, etc.

El licenciado Espinosa dijo a EL NUEVO DIARIO que cuando se encuentra un potencial endemismo esto decide la importancia económica del lugar.

“Se puede capitalizar nuestro esfuerzo para que la misma comunidad se aproveche, como se hace en otras partes”. El espécimen fue descubierto a las cinco de la tarde el 30 de agosto de 2007, en la rama de un arbusto a metro y medio de altura, en el bosque tropical muy húmedo. En el momento en que se encontró, no había lluvia, aunque estaba muy fresco y había poca neblina. Cabe destacar que sólo se encontró un espécimen, señala el informe.

Nicaragua, a pesar de ser el país más grande de Centroamérica y que incluye la mayoría de especies de la herpetofauna, su fauna de salamandras es la más baja en Centroamérica, siendo de seis. De éstas sólo dos salamandras corresponden al género Bolitoglossa, como es la B. mombachoensis (Salamandra del Mombacho) y la B. striatula (Salamandra Rayada).

Costa Rica cuenta con 41 especies de salamandras, de las cuales 20 son del género Bolitoglossa; Honduras tiene 29 salamandras, y 16 pertenecen al género Bolitoglossa. El volcán Maderas se caracteriza por ser uno de los dos bosques húmedos del Pacífico de Nicaragua, lo cual le permite albergar una gran diversidad florística y faunística representativa de este ecosistema, así como un potencial endemismo por el hecho de encontrarse dentro de una isla.