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Informes preliminares de la comisión del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) que visita la hacienda “El Encanto”, indican que lo observado en el lugar comprueba los datos proporcionados por María Estela Sáenz, testigo de la muerte a balazos de tres campesinos a manos de tres policías y tres militares.

Refutando los primeros datos proporcionados por el Ejército, la doctora Vilma Núñez, Directora Ejecutiva del Cenidh, tras comunicarse con el doctor Gonzalo Carrión, expresó que “efectivamente, los impactos de bala de fusiles AK muestran que los hechos ocurrieron en la casa hacienda, (y) nos dicen que la cantidad de orificios es enorme. Además, nos aseguran que no hay señales de intercambio de balas”.

La comisión, que se espera regresen hoy, tardó dieciocho horas para llegar al lugar de los hechos en la zona conocida como Pavón, cercano a La Cruz de Río Grande.

Comprobando versiones

La doctora Núñez mencionó que prefirieron comprobar y valorar los hechos ya que hay varias versiones del incidente.

Indicó que la preliminar fue una confusa versión divulgada por el Ejército, donde se habla de un choque armado con una banda de delincuentes, la segunda fue establecida por la testigo que coherentemente narró cómo las autoridades masacraron a los tres campesinos, y una tercera, en que autoridades militares en Bluefields tratan de vincular la sangrienta e injustificada acción del Ejército y de la Policía con la persecución de bandas armadas.

“Tal parece que los subordinados están ocultando datos a sus mandos superiores. Todo hace indicar que la acción de las autoridades fue desmedida, sin embargo, hay información de que aparentemente el Ejército de aquella Región del Atlántico Sur quiere sostener su primera versión”, dijo la directora del Cenidh.

Diligencias

La comisión investigadora logró entrevistarse con los sobrevivientes Noel Rojas y Alfredo Marenco que, según el doctor Carrión, guardan prisión ilegalmente porque no existe orden de captura en su contra, ni se les han formulado cargos. Sobre esto, la contestación de las autoridades locales fue que estaban a la orden de las autoridades policiales de Managua.

Igualmente, lograron entrevistarse con el campesino que pudo escapar de los balazos y de la captura militar. Éste detalló lo ya establecido por María Estela Sáenz.

Por su parte, el teniente del Ejército, Joaquín Jiménez, dijo no poder proporcionar datos de los informes del caso, ni mayores elementos, porque todo había sido trasladado a la capital donde los altos mandos harían su valoración particular y divulgarían la versión oficial.

La doctora Núñez dijo confiar en la palabra del general de brigada Alfonso Zepeda, jefe de Relaciones Públicas del Ejército Nacional, quien en nombre de los altos mandos de la institución castrense aseguró que llegarían al fondo del caso y que todo sería esclarecido.