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La Habana / El País

La primera reacción cubana al discurso de Barack Obama ante la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), en Miami, estuvo a cargo de Fidel Castro, y como era previsible, contuvo críticas pero también alabanzas al senador demócrata.

Castro consideró a Obama “el más avanzado candidato a la postulación presidencial” desde el “punto de vista social y humano”, y dijo no guardarle “rencor” porque “no ha sido responsable de los crímenes contra Cuba y la humanidad”.


Pero una flor en una mano y en la otra el látigo
Según Castro, las propuestas de Obama para Cuba pueden traducirse “en una fórmula de hambre para la nación, las remesas como limosnas, y las visitas a Cuba (de la comunidad cubanoamericana, que Obama prometió permitir si gana las elecciones) en propaganda para el consumismo”.

La última reflexión del convaleciente Castro en el diario Granma, publicada el lunes, confirma la extrema cautela con que La Habana está manejando el asunto Obama. En su artículo, el líder comunista afirma que, en Miami, el senador por Illinois atribuyó “a la revolución cubana un carácter antidemocrático y carente de respeto a la libertad y derechos humanos”, exactamente “el mismo argumento que, casi sin excepción, utilizaron las administraciones de EU para justificar sus crímenes contra Cuba”.

Si lo alaba, pierde
Castro critica con dureza la política de Washington, pero a la vez echa un capote al aspirante demócrata a la Casa Blanca: “No cuestiono la aguda inteligencia de Obama, su capacidad polémica y su espíritu de trabajo. Domina las técnicas de comunicación y está por encima de sus rivales en la competencia electoral…; es sin duda un cuadro humano agradable”.

A diferencia de sus recientes andanadas contra el presidente George W. Bush y el virtual candidato republicano John McCain, Castro trata a Obama con respeto, y afirma que no teme “criticarlo y expresar con franqueza” sus “puntos de vista” sobre el contenido del discurso que pronunció ante la FNCA. “Si lo defendiera, les haría un enorme favor a sus adversarios”, asegura Fidel Castro. Barack Obama dijo el viernes que de llegar a la Casa Blanca no eliminaría el embargo económico contra Cuba, pero sí estaría dispuesto a entablar un diálogo “directo” con el Gobierno de La Habana.