Edwin Sánchez
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El ex Presidente de la República, ingeniero Enrique Bolaños Geyer y su familia, confirmaron la información que ofreció ayer domingo EL NUEVO DIARIO, al dar a conocer que doña Lila T. “ha sufrido un importante deterioro en su salud, por lo que el sábado fue trasladada desde la ciudad de Miami hacia su residencia en El Raizón”.

En un comunicado difundido este domingo, su esposo y los familiares detallan que “el estado de salud de doña Lila T. es muy delicado y el pronóstico médico es reservado”.

Debido a la gravedad de la ex Primera Dama, los médicos ordenaron que las visitas fueran restringidas.

Durante el mandato del ingeniero Bolaños, doña Lila T. mantuvo un perfil que no interfirió en los asuntos de Estado, aunque se conoce de su carácter fuerte, y en más de alguna ocasión llamó la atención al mandatario ante decisiones que a ella le parecieron las menos adecuadas.

El Poder no se le subió a la cabeza

De algo que podemos dar fe, durante una entrevista, antes y después de la misma, es que doña Lila no forzaba su comportamiento campechano a ajustarse a su alta investidura. Detestaba “las pitoretas” del poder cuando se trasladaba con su esposo a la Casa Presidencial, y las motos y sirenas iban pidiendo vía.

En la mayoría de las ocasiones, le gustaba estar mejor fuera de la parafernalia presidencial, y los sábados continuó haciendo sus nacatamales, que según cuentan los que han degustado esa comida típica, son de los mejores.

Nos sorprendió el hecho de que doña Lila --a pesar de las frases acuñadas contra su marido: “reaccionario, oligarca, derechista”--, esa tarde cuando la entrevistamos, parecía muy lejos de las conductas que se supone deben exhibir los personajes así rotulados, máxime cuando han alcanzado el solio codiciado.

Mientras los muros del poder separan a otros de la gente, en esa oportunidad doña Lila, acompañada del entonces presidente Bolaños, nos llevó por toda su casa, como diciéndonos: no tenemos nada que esconder.

Incluso, nos mostró hasta el aposento, donde don Enrique nos enseñó su televisor para estar pendiente de las noticias, su pequeña videoteca y los documentos históricos de algunos personajes de la reciente historia. Y hasta supimos de los beneficios del agua de mar que guardaba en una botella el ingeniero Bolaños. Esa vez comprobamos que doña Lila no estaba aferrada al poder, pero por amor a su esposo, decidió acompañarlo a su aventura de ser el Presidente número 81 desde 1834 y ser parte de la Historia.

El comunicado

A continuación, el Comunicado enviado a END:
“Enrique Bolaños Geyer y la Familia Bolaños-Abaunza, ante las múltiples llamadas recibidas inquiriendo sobre la situación de salud de Doña Lila T. agradecen las mismas, y con profundo dolor hacen del conocimiento de los amigos de la familia y de la ciudadanía en general, que la Señora Abaunza de Bolaños ha sufrido un importante deterioro en su salud, por lo que el día sábado fue trasladada desde la ciudad de Miami hacia su residencia en El Raizón.

“El estado de salud de doña Lila T. es muy delicado y el pronóstico médico es reservado.

“Enrique Bolaños Geyer y familia, agradecen las muestras de solidaridad en estos momentos tan difíciles, y atendiendo recomendaciones médicas informan que se han restringido las visitas a la Señora Abaunza de Bolaños, por lo que se agradece la comprensión de quienes de buen corazón y con gran cariño deseen acompañar a la familia Bolaños-Abaunza, para que lo hagan con sus oraciones al Creador”.