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Por primera vez en muchos años, los campesinos de Chinandega lloraron de alegría. Cientos de ex trabajadores de las fincas bananeras que operaron en esta zona occidental de Nicaragua en los años 70 y 80, salieron ayer a las calles a celebrar la noticia de que un grupo de seis compañeros suyos ganaron, en Estados Unidos, un juicio contra una de las compañías transnacionales acusadas de aplicar el pesticida Nemagón en los plantaciones.

Con música, bailes y pólvora, los demandantes celebraron el veredicto de la juez Victoria Channey, de Los Ángeles, California, que ordena a las transnacionales Dole Fruit Company, mayor productor mundial de frutas y vegetales frescos, y Dow Chemical Company, pagar 3.3 millones de dólares a seis ex trabajadores bananeros perjudicados por el pesticida durante la década de los 70.

Los afectados por el tóxico se apostaron frente a las Oficinas Legales para los Bananeros, en el barrio Guadalupe de Chinandega, donde conocieron el anuncio de la jurista a favor del juicio conocido como el “caso Téllez”.

Lucharon contra “monstruos”

Emocionado, el abogado Antonio Hernández Ordeñana, representante local del bufete Juan José Domínguez, que libró la batalla en Los Ángeles junto a su equipo de trabajo, calificó de “histórico” el fallo que beneficia a media docena de ex trabajadores de las bananeras originarios de los departamentos de León y Chinandega, cuya identidad no reveló por razones de seguridad.

“Sabíamos que luchamos contra monstruos en Estados Unidos que podían pagar a los mejores abogados del mundo, pero nuestros representados ganaron”, expresó Hernández Ordeñana, quien agregó que presentaron abundantes pruebas documentales demostrando que las seis personas tienen esterilidad masculina.

Manifestó que es la primera victoria, y hoy martes o mañana miércoles esperan el segundo veredicto por daños ejemplares, cuyos montos podrían ser tres veces mayores que el anunciado ayer.

El abogado chinandegano agregó que desde hace un año está radicado en un tribunal norteamericano el caso Mejía, que representa a 60 afectados por el pesticida, del cual esperan también y próximamente un veredicto positivo.

La demanda, radicada en el Tribunal Superior de Los Ángeles, acusaba a Dole and Standard Fruit Company, ahora parte del conglomerado Dole, de actuar con negligencia y pretender ocultar el uso del pesticida DBCP y sus consecuencias durante la década de 1970.

Seis quedaron “out”

Expertos médicos que examinaron a sus clientes hallaron que 11 de 12 no tenían espermatozoides en su cuerpo, y detectaron otros síntomas que reflejan la exposición a una sustancia química tóxica.

La demanda acusa también a Dow Chemical Company, gigante productor de sustancias químicas, y Amvac Chemical Corporation, productores del pesticida, de “haber suprimido de manera activa las informaciones sobre la toxicidad del DBCP al sistema reproductivo”. Amvac llegó a un acuerdo por 300,000 dólares antes de iniciarse el juicio.

Los seis demandantes, que recibieron entre 311,200 y 834,000 dólares, se cuentan dentro de un grupo de 12 trabajadores que ha demandado en la Corte de Los Ángeles a Dole y Dow. Un jurado encontró que ambas empresas contribuyeron de manera importante al daño que recibieron los campesinos.

Los miembros del jurado, siete hombres y cinco mujeres, dejaron fuera de la sentencia a otros seis demandantes, al considerar que no se les hizo un daño sustancial.

El jurado responsabilizó a Dole del pago total de los daños. Ésta es la primera de cinco demandas en irse a juicio, de parte de al menos 5,000 trabajadores agrícolas de Nicaragua, Costa Rica, Guatemala, Honduras y Panamá, quienes afirman haber quedado estériles tras haber sido expuestos al pesticida, que fue prohibido en California en 1977 y en todos Estados Unidos en 1979.

El DBCP, siglas del compuesto químico, se empleaba para matar gusanos microscópicos en las raíces de los platanares y la Agencia de Protección Ambiental lo aprobó para su uso en Estados Unidos hasta 1979. En Nicaragua su uso fue legal desde 1973 hasta 1993.