Tania Sirias
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La segunda ciudad más grande después de la capital, León, realizó la primera encuesta sobre el aborto terapéutico, a más de año y medio de su derogación. El 83 por ciento de los leoneses afirmaron que están a favor de la despenalización, pues está en riesgo la vida de la mujer.

El Centro de Investigación en Demografía y Salud, CIDS, adscrito a la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, núcleo de León, presentó el estudio “Percepción de la población urbana del municipio de León acerca del aborto terapéutico y su penalización”, realizado en abril del presente año.

“El 83 por ciento de los encuestados expresó estar de acuerdo en interrumpir el embarazo ante situaciones de peligro de la vida de la madre”, dijo Marta María Blandón, directora de IPAS Centroamérica. La muestra que se realizó entre personas de 18 a 75 años, generó opiniones encontradas, pero sobre todo evidenció el poco conocimiento en materia de salud sexual reproductiva.

Mujeres buscan servicios de aborto
El reciente estudio demográfico indicó, que a pesar de las restricciones jurídicas en Nicaragua, mujeres de todas las clases sociales continúan buscando servicios de aborto.

“En nuestro país, las complicaciones del aborto inseguro continúan siendo la principal causa de muertes maternas. También, cada año, muchas más mujeres sufren complicaciones de salud que con frecuencia afectan su calidad de vida para el resto de su existencia”, aseveró la directora de IPAS.

Comentó que estas muertes y enfermedades ocurren porque al no encontrar opciones seguras, las mujeres que están determinadas a interrumpir sus embarazos buscan prestadores de servicios no calificados y peligrosos, o tratamientos en condiciones de riesgo.

“Un embarazo forzado, de riesgo, inesperado o no planificado, en muchos casos lleva a la mujer a tomar decisiones que la ponen en riesgos, que van desde complicaciones serias hasta la muerte”, afirmó Blandón.

Comportamiento sexual de las nicaragüenses
El profesor de Salud Pública en la UNAN-León, Arnoldo Toruño, realizó el estudio “Aborto Inducido en Nicaragua”, donde incluía preguntas sobre el aborto y su comportamiento sexual en los últimos doce meses.

La investigación se realizó con 16 mil 511 mujeres de León, Chinandega, Managua y Rivas, con edades que oscilan entre los 15 y los 49 años, que fueron entrevistadas en 2005; estas mujeres contestaron preguntas demográficas y sobre sus comportamientos de salud reproductiva en los últimos 12 meses.

“Este estudio mostró, entre otros aspectos importantes, cuál es el perfil de las mujeres que buscan la interrupción de un embarazo. La mayoría que lo practicó tiene hijos, y, sin lugar a dudas, eso estuvo dentro de los principales motivos para optar por el aborto. Todas quisieron garantizar el futuro y la seguridad de sus vástagos”, refirió Blandón.

Toruño reveló en su investigación que en nuestro país no se practica el aborto en gran número, como ocurre en el resto de la región, que corresponde a 26 abortos por cien nacidos vivos.

Casadas practican más el aborto
Se encontró que el aborto es más común en la capital, seguido de León, Chinandega y Rivas. Un 77 por ciento de las mujeres informó haber tenido un aborto, ya con hijos; mientras que un 22 por ciento no tenía hijos. El 86 por ciento de ellas estaba casada o en relación de pareja; el 14 por ciento separada o soltera.

El aborto era más común en el grupo de 30 a 39 años, el cual correspondió al 36 por ciento, seguido del grupo de 20 a 29 años, que representa el 32 por ciento. De 15 a 19 años correspondió al 18 por ciento, y mayor a 40 años, el 14 por ciento.

Entre las mujeres encuestadas, el 23 por ciento recibió poca o ninguna enseñanza, el 36 por ciento había terminado algún nivel de primaria, el 27 por ciento había terminado la secundaria, y el 14 por ciento había cursado estudios universitarios.

“En vista de que aún se están realizando abortos a pesar de las restricciones nicaragüenses, es obvio que las leyes no son eficaces. Encarcelar a las mujeres, en vez de resolverse el problema, aumenta la tasa de muertes maternas, y por ello es necesario encontrar mejores soluciones”, concluyó Toruño.