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Buena parte de los bloques que están utilizando los capitalinos para la construcción de sus viviendas no cuentan con la resistencia mínima establecida en el Reglamento Nacional de Construcción.

Ese es el resultado de una inspección que realizaron supervisores de la Dirección General de Normas de la Construcción y Desarrollo Urbano del Ministerio de Transporte e Infraestructura en 52 de las 80 fábricas que hay en Managua.

De las 52 fábricas inspeccionadas en un período de cinco meses, sólo siete cumplen con las normas de resistencia, el resto podrían ser cerradas si gradualmente no incorporan las recomendaciones que la dirección de normas de la construcción y desarrollo urbano les comunicó tras los resultados de la inspección.

“La idea es que una fábrica que no cumple tiene que mejorar su calidad”, afirmó el ingeniero Oscar Escobar Castillo, director de normas de la construcción del Ministerio de Transporte e Infraestructura, quien manifestó su preocupación si se toma en cuenta que la capital está sometida con frecuencia a fenómenos naturales.

El reglamento Nacional de Construcción en su artículo 61 establece que los bloques de concreto deberán tener una resistencia a la compresión no menor de 55 kilogramos por centímetro cuadrado, pero la mayoría de las bloqueras inspeccionadas no cumplieron con esas normas.

Bloqueros molestos

Pero los dueños de las fábricas de bloques aludidas no están contentos con los resultados de la inspección, y hasta negaron que los inspectores del MTI se hayan presentado a sus propiedades para realizar tal inspección, pero lo que es peor, hay quienes aseguraron que sus fábricas --nombradas en una lista que hizo pública el MTI a través de su página Web-- no existen desde hace años.

Elda Gaitán García, copropietaria de la fábrica Karen, explicó al EL NUEVO DIARIO que su pequeña empresa dejó de funcionar desde hace año y medio porque ya no les resultaba rentable debido a los altos costos de producción. “No sé de dónde sacó el MTI esos resultados”, dijo García, quien el año pasado notificó a la Dirección General de Ingresos que ya no seguirían pagando la cuota fija porque habían cerrado la fábrica.

Otros que se mostraron sorprendidos por los resultados de la inspección del MTI fueron los propietarios de la ladrillería Fuentes Vivas, ubicada de la Subasta 700 metros al sur. Walter Fernández aseguró que la última inspección reveló que la resistencia de los bloques que fabrican oscila entre los 55 y los 56 kilogramos por centímetro cuadrado, arriba de la norma establecida.

“No sabemos de dónde salió eso”, afirmó, refiriéndose a los resultados de la inspección. Fernández mostró los resultados de un examen que realizó el laboratorio de materiales y suelos de la Facultad de Tecnología de la Construcción de la Universidad Nacional de Ingeniería, que indica que la norma es de 56 kilogramos por centímetro cuadrado, firmada por el ingeniero Marvin Antonio Blanco.

Exámenes no mienten

Pero el director de normas de la construcción y desarrollo urbano del MTI aseguró que los exámenes se realizaron en presencia de los propietarios de las ladrillerías. “Cuando hacemos la prueba se recogen los bloques, se llevan a laboratorio y se quiebran en presencia del dueño”, detalló.

Explicó que algunos propietarios por su cuenta llevan sus bloques a un laboratorio para buscar una certificación. “Nosotros garantizamos que esos resultados son los reales”, indicó el funcionario.

El ingeniero Evert Rivera, supervisor de materiales de construcción del MTI, explicó que la Ley 219 señala claramente que cuando determinado producto no está cumpliendo una norma obligatoria, el Ministerio tiene la facultad de interrumpir su comercialización.

Según los funcionarios, es una regla general que se fabriquen 28 bloques por cada bolsa de cemento, pero en estos lugares están fabricando hasta 50 bloques por cada una. “Se están ahorrando el cemento y te dan un producto de mala calidad”, señaló.