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VILLA SANDINO, CHONTALES
Un violento e inesperado tornado a las cuatro de la tarde del miércoles dejó 13 casas totalmente destruidas en Múhan, una persona fallecida y cinco lesionados. Los techos volaron por los aires y dos pabellones de una escuela quedaron a la intemperie.

Todo transcurría en plena calma a las cuatro de la tarde en Múhan, municipio de Villa Sandino, cuando el cielo oscureció de repente, y empezó a caer un fuerte aguacero. Con el agua, también empezó a esparcirse un rugido nunca antes escuchado, mientras la fuerza de un tornado alcanzaba las primeras casas del pueblo, que atravesó de lado a lado, arrancando los techos, las paredes de madera y los perlines, haciendo que las láminas de zinc volaran como zopilotes.

Todo se mojó
“Todo se mojó: las ropas, los muebles y las pulperías quedaron a la intemperie, de modo que muchas cosas perdimos, nos quedamos sin ropa para abrigar a nuestros niños y todo ocurrió en cuestión de diez minutos”.

Esa es la triste versión que expresa la mayoría de los pobladores que fueron afectados en el poblado de Múhan sin poder ocultar sus emociones y nerviosismo producto del tornado que les azotó.

Producto del fenómeno contabilizan 110 viviendas dañadas y 13 totalmente destruidas; 350 personas afectadas, 66 letrinas destruidas, y una señora de nombre Ana María Vega, de 70 años, fallecida de un infarto que se presume fue producto del susto cuando el tornado le arrancaba parte del techo de casa.

Lesionados
Se reportan cinco personas lesionadas: Diego Fernando Gutiérrez Reyes, de 17 años, con lesiones graves, y Elí Antonio Galeano, de ocho, quienes fueron remitidos al Hospital Asunción de Juigalpa. También resultaron con heridas de menor gravedad: Esperanza Bravo, de 38 años; Geysler Lacayo, de 15, y Alfredo Martínez, con excoriaciones y golpes en diferentes partes del cuerpo.

El tornado afectó dos pabellones de la Escuela “José Dolores Estrada”, donde estudian 444 niños y niñas desde preescolar hasta sexto grado, y donde laboran 14 docentes. A esta escuela le fue arrancado todo el techo y la madera de dos de sus pabellones, se dañó totalmente el zinc y la madera, al igual que pupitres, pizarras, libros y materiales didácticos utilizados por los docentes y alumnos de dicho centro de estudios. Los niños y niñas no están recibiendo sus clases.

El tornado también dejó sin techo la casa cural, pues la desprendió en su totalidad, e igual suerte corrieron los edificios católicos y evangélicos. El palco de la barrera fue destruido, y se desplomó una pared de concreto del estadio local. Árboles y postes del tendido eléctrico se vinieron al suelo, y hubo cultivos totalmente dañados.

Asistencia gubernamental
Ante la grave situación, el gobierno municipal coordinado por el alcalde Eddy Contreras, la Policía Nacional, la Cruz Roja, el Minsa, el Cuerpo de Bomberos y el Ejército --al mando del mayor Calixto Rivas, del Quinto Comando Militar para la Defensa Civil en Chontales, lo mismo que el teniente coronel Rogelio Flores, Segundo Jefe de la Defensa Civil a nivel nacional-- se presentaron al lugar de los hechos para brindar auxilio a los pobladores.

Según la Defensa Civil, hace falta plástico para techo, avituallamiento, frazadas, colchones, agua, mosquiteros y candelas, entre otras cosas, para ayudar a las personas perjudicadas, ya que la mayoría de los hogares quedaron sin techo y sin energía eléctrica, porque todo quedó destruido.

Pobladores resignados reparan
El alcalde Eddy Contreras y los encargados de la Defensa Civil, después de evaluar todo lo dañado, prometieron proceder de inmediato a suplir lo más necesario --como agua y plástico negro-- para mientras desde Managua llega el zinc y poderles ayudar con un máximo de 12 láminas en cada casa dañada.

Mientras la ayuda llega por parte del gobierno central y de ONG, los pobladores resignados reparan los destrozos que dejó el tornado.

Los pobladores afectados piden que se les ayude en estos momentos de tragedia para volver a reconstruir sus viviendas. Parte de estas personas son doña María Luz Gutiérrez, de 89 años, y don Rodolfo Machado, de 70, a quienes el tornado les destruyó sus casas.

Una cuadrilla de Unión Fenosa se hizo presente al lugar para reparar y tratar de restablecer el sistema eléctrico.