Luis Alemán
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La Coordinadora Nacional del Transporte está apostando a realizar un paro nacional con la participación no sólo de los transportistas, sino también de otros sectores de la población para protestar contra los engaños y contra la incapacidad del gobierno en el tema del combustible.

“Ahora no estamos hablando de un paro gremial, sino de un paro nacional”, advirtió Jorge Vidal Real, presidente de la Unión Regional de Cooperativas del Sur que aglutina a unos mil 700 transportistas de Masaya, Granada, Carazo y Rivas.

Explicó que el gobierno se burló de los transportistas con la marcha y el paro que realizaron a inicios de mayo, por lo que ahora se están preparando para el “paro definitivo”.

En iguales términos se refirió Allan Vargas, presidente del Movimiento de Taxistas por un Combustible Justo. Vargas fue más lejos al afirmar que la Coordinadora está preparando “un combo de actividades”, que no se han visto en el país. “Vamos a escalar las protestas a un nivel más europeo, acciones como las que se han visto en Francia”, afirmó sin dar más detalles.

Nada se consiguió, dicen
Vidal Real insistió en que el gobierno no ha cumplido nada de lo que él mismo anunció el pasado 16 de mayo, con la instalación de las mesas de trabajo interinstitucional con el sector transporte, industria, comercio, empresas nacionales proveedoras de combustible y otros, con el fin de elaborar propuestas que contribuyan a enfrentar las alzas en las importaciones de petróleo a Nicaragua para garantizar la estabilidad a las familias nicaragüenses.

“Eso fue una solemne mentira”, afirmó, al comentar que las mesas técnicas que se instalaron en los departamentos no tienen facultades para discutir el problema del incremento del combustible.

Pero aún más, según Real, en el caso de su región los problemas se han aumentado en tanto las autoridades de transporte están tomando medidas para presionar a los transportistas con el caso de la ciudad de Masaya, donde el delegado de transporte decidió cambiar el recorrido de los buses para evitar que levante a pasajeros dentro de la ciudad.

“Los están obligando a salir por la carretera para que no levanten pasajeros dentro de la ciudad” relató Vidal, quien aseguró que, además, los obligan a circular con las puertas cerradas.

Pago a esquiroles
Esa medida la tomó el Concejo de Masaya a solicitud de una cooperativa de taxis que no participó en el paro. “Es un mecanismo de presión contra los buseros y un pago de los favores como esquiroles que ejercieron esos taxistas”, indicó.

Mientras en la ciudad de Diriamba, según Vidal Real, el problema llegó cuando las autoridades de transporte autorizaron a las cooperativas Gramma y Sapasmapa el cambio de modalidad. “Lo hicieron para que durante el paro de transporte pudieran trabajar como esquiroles, pero ahora se quedaron trabajando normalmente”,
indicó.

Vidal anunció que el sábado próximo habrá una asamblea nacional de la Coordinadora y en ella plantearán la realización de paros departamentales hasta desencadenar en el paro nacional no sólo del transporte, sino de todos los sectores.