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La niñez que abandona su hogar generalmente proviene de familias donde la violencia interna es el pan de cada día, y está bajo castigos extremos con la utilización, desde golpes con alambres, hasta quemaduras en sus pies y en las partes íntimas.

“Esos son los patrones por los que muchos niños y niñas entre los seis y 13 años que atendemos han abandonado sus hogares”, nos explica Zelinda Roccia, Directora General de la organización de ayuda Los Quinchos, que hoy llegó a sus 17 años de actividades en la comunidad.

La organización benéfica fue fundada para dar apoyo a los niños de la calle, huérfanos, abandonados, pero en especial a los llamados peyorativamente “huelepega”, que son niños y niñas sin protección, maltratados, que han sufrido hambre, desamor y abuso no sólo de sus familias, también de la sociedad.

Regresándoles la niñez
“Les enseñamos a escribir, a lavarse, a eliminar algunas costumbres negativas, como el hurto, que aprendieron en las calles, donde muchos terminan adictos al pegamento, al crack. También les enseñamos a jugar, pues a tan temprana edad lo único que han aprendido es a sobrevivir”, indica Roccia, quien agrega que el cariño y el respeto son importantes para que estos niños y niñas sean capaces de salir adelante con sus vidas y logren adaptarse a la sociedad.

Otra de sus funciones es acercarlos nuevamente a sus familiares para que no se pierda ese vínculo tan importante.

Según datos de Los Quinchos, en la actualidad atienden a 350 niños a nivel nacional en cinco centros de protección avalados por el Ministerio de la Familia, donde la estadía es voluntaria. Teniendo proyectos en Managua, Granada y Posoltega, en los proyectos Calle, Chureca, Filtro, Yahoska, Posoltega y San Marcos.

Más allá de la oscuridad
Nos aseguran que en 17 años ellos han dado atención a 3 mil 560 pequeños, muchos de ellos se han destacado en sus estudios, entre éstos, dos jóvenes fundadores se encuentran en Cuba.

Ellos son Ricardo Madrigal, quien defendió su tesis de licenciatura en deportes, y Manuel Sevilla, que acaba de finalizar su quinto año de ingería forestal.

Mientras tanto, el joven Francisco Mayorga lleva segundo año de medicina en la Unica. El 40 por ciento de los muchachos y muchachas que han pasado por Los Quinchos ahora están en la secundaria.

Además, el 30 por ciento de los trabajadores de apoyo en la asociación fueron Quinchos y realzan su trabajo en todas las fases de los proyectos.

La asociación Los Quinchos es miembros de la Federación Codeni y de la Fenict en Nicaragua. A finales de junio estará realizando la XII liga de fútbol con una gran marcha en Managua con la participación de 25 equipos en diferentes categorías.

Roccia nos dijo que es desgarrador encontrarse a un niño con el cuerpo lleno de rasgaduras y moretones inflingidos por su familia, u oír decir a un niño que quiere a su mamá, pero que abandonó el hogar porque no le daba para comer. Sin embargo, nos confió que ese dolor se vuelve un gratificante trabajo cuando ese niño o niña logra sonreír, jugar normalmente y se ve en ellos alcanzar la capacidad de abrirse espacio a una vida mejor.