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AP
Dos terremotos de fuerte intensidad sacudieron este domingo los territorios de Grecia y China, provocando en el primer caso dos muertos y 120 heridos, en tanto que el sismo en territorio chino amenazó con destruir una represa natural provocada por un terremoto que sacudió ese país hace un mes.

De acuerdo con la corresponsalía de la AP en Atenas, un fuerte sismo de 6,5 grados de magnitud preliminar sacudió el domingo el suroeste de Grecia, provocando la muerte de dos personas, dejando a más de 100 lesionadas y afectando decenas de hogares, informaron las autoridades.

Se trata el primer terremoto que deja muertos en Grecia desde 1999, cuando un sismo de 5,9 grados cerca de Atenas acabó con la vida de 143 personas y dejó a miles sin hogar. El terremoto del domingo ocurrió a las 15.25 horas cerca de la ciudad portuaria de Patras, a 200 kilómetros (120 millas) al oeste de Atenas en la región noroeste del Peloponeso, y tuvo un epicentro poco profundo, informó el Instituto de Geodinámica de Atenas.

El sismo pudo sentirse hasta el sur de Italia. Para el anochecer seis de los 120 heridos permanecían hospitalizados, informaron autoridades. Ante las decenas de casas destruidas o severamente dañadas, el gobierno dijo que otorgaría 3.000 euros (4.680 dólares) de ayuda para aquellos que hubieran perdido su hogar principal en el terremoto.

Sismo fuerte en China
Por otra parte en Jiangyou, la agencia Xinhua informó que una réplica sísmica ‘’relativamente fuerte’’ sacudió el domingo una represa natural formada por el terremoto de hace un mes en China, que amenaza con inundar a más de un millón de personas río abajo, provocando derrumbes en las laderas montañosas vecinas, informó la agencia noticiosa oficial.

El efecto de un segundo sismo de 20 segundos de duración en la represa Tangjiashan no se conocía de inmediato, dijo la agencia de noticias Xinhua.

La inestable laguna rodeada de barro y rocas estaba bajo vigilancia después del temblor. No se conocía su magnitud de inmediato, dijo Xinhua.

Aunque se habían producido algunos canales de drenaje desde hace casi dos días, el nivel de agua en la represa continuaba creciendo, sin embargo los soldados provocaron explosiones de casas, peñascos y otros escombros al paso del canal a fin de acelerar la salida del agua acumulada. Otros soldados trabajaban en cavar un canal más profundo y abrían un segundo en el lado opuesto de la represa natural.

Más de un millón desalojados
La laguna Tangjiashan, creada por un derrumbe que bloqueó el cauce del río Tongkou, se ha convertido en una prioridad para el gobierno, que se esfuerza por evitar una nueva catástrofe, al mismo tiempo que vela por millones de damnificados que perdieron sus viviendas en el terremoto del 12 de mayo, que dejó unos 70,000 muertos.

Más de 1.3 millones de personas vivían río abajo de Tangjiashan, y unas 250,000 de ellas fueron desalojadas.

Los expertos del gobierno, citados por los medios estatales, han tratado de aplacar la alarma sobre la amenaza de una inundación masiva, señalando que la represa de Tangjiashan puede soportar la presión del agua. Pero algunos funcionarios calculaban que tomaría una semana antes que la población desalojada pudiese regresar a sus viviendas, aunque todo marche como está previsto.

El creciente nivel de las aguas significaba una persistente amenaza a los sobrevivientes del terremoto, aún mucho antes de la réplica del domingo. Aunque el agua comenzó a correr por un canal cavado por los soldados en la madrugada del sábado, el efecto era imperceptible en las comunidades de las partes bajas.

La cifra oficial de muertos hasta el domingo era de 69,136 personas, aunque 17,686 seguían desaparecidas, entre tanto un tren de carga se descarriló el domingo por la madrugada en la provincia de Sichuan, al ser alcanzado por rocas que caían de una montaña, dijo Xinhua. Un tripulante ferroviario murió y otro quedó herido de gravedad.