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SEGUNDA ENTREGA

Pedro Ignacio Siles Duarte, líder de la Iglesia Misión Cristiana Independiente, que se ha establecido en la comunidad de Buena Vista, en el departamento de Río San Juan, predica en su cristianismo que el capital de la Iglesia es para “todos, para el bien común”, sin embargo, no sólo obliga a cada creyente a entregarle el 10 por ciento de la venta de sus propiedades, sino que les “guarda” el resto.

Con el capital acumulado compra viviendas y terrenos que registra bajo su nombre y para su buen vestir y vivir. Pero además creó una cooperativa, a través de la cual administra y dispone del capital de trabajo de sus seguidores.

En la Casa Pastoral de la secta, en la comunidad de Buena Vista, han vivido hacinados los hombres, mujeres y niños que abandonaron las comunidades de El Tortuguero y La Cruz de Río Grande para “seguir el camino de Jesucristo”, según les inspiró el fundador de la iglesia Misión Cristiana Independiente, quien para sus detractores, hace creer que es la encarnación del apóstol Pedro o San Francisco de Asís para lograr el sometimiento de las ingenuas familias, pero su prédica y su práctica no se corresponden con el apóstol de Cristo Jesús.

Arrasa con propiedades

A partir de que Pedro Ignacio se trajo a los 28 hombres y mujeres de la zona del Atlántico Sur, ha venido obligando a muchas familias a vender las propiedades con sus viviendas y los animales que dejaron allá, y muy pocos ahora en la comunidad de Buena Vista, Laguna Blanca o La Libertad tienen vivienda o mejoría en su nivel de vida.

Doña Teodora Amador López dice que después de que Pedro Ignacio arrebató a algunos miembros de familias para que lo siguieran, entre ellos a su hijo MPAV, cuando éste tenía apenas 12 años, un 20 de marzo de 2006, ella y su marido José Inés Castillo se vieron obligados por el líder de la iglesia a trasladarse a Buena Vista en busca de sus dos hijos que estaban en manos de quien para ella es Pedro Ignacio, a secas. Asegura que vendió su finca, de 50 manzanas de tierra y tres bestias caballares, lo cual sumó 162 mil córdobas.

Sin finca, sin animales y sin dinero

“Al llegar a Buena Vista, Pedro Ignacio nos sentó con mi marido y nos dijo que iban a contar el dinero, al mismo momento que señaló: ya saben que aquí esta mi diezmo, esos fueron 16 mil córdobas, y agarró el resto diciendo que lo iba a guardar para después comprarnos una finca, e iba a ir a Costra Rica a comprarnos unas vaquitas”, precisa la humilde mujer.

Manifiesta Teodora señala que tiempo después les dijo que con el dinero que tenía guardado había comprado una casa en San Carlos porque también allí tenían que predicar la palabra de Dios, “nos quedamos sorprendidos, pero calladitos”, expresa.

Esta mujer hizo un recuento de cuántas familias vendieron sus propiedades, corriendo la misma suerte. Entre los vendedores de sus bienes recuerda a Genaro Jirón, quien según ella vendió 600 manzanas en Pajaratine. A este el líder de la iglesia lo obligó a entregarle 60 mil córdobas de diezmo: “Fíjese que Genaro sólo le iba a dar 30 mil, pero Pedro Ignacio le dijo: si solamente me vas a dar 30, no me des nada, vete al diablo con el dinero, no me voy a contaminar con tus reales”, expresó molesto en ese entonces Pedro Ignacio.

Pablo y Mario Abarca, igualmente, vendieron sus propiedades en Walpapina, y tiempo después, Pedro Ignacio los corrió de la iglesia, “pero éstos pelearon para que les devolviera el dinero, no sé si al final lo lograron, pero mucha gente se les ha ido”, sostiene la señora.

“Hay que entregar a Dios lo que tienen”

Doña Teodora revela que la filosofía que utiliza Pedro Ignacio es que “así lo ordena la Biblia. Dice que todo el que no venda lo que tiene y no deja botado lo que tiene no es digno del Reino de Dios; para que puedan seguir a Cristo hay que entregar a Dios lo que tienen”.

Ella explica que su marido y ella se salieron de la iglesia cuando se enteró que iban a sacrificar a los niños, entre ellos a un recién nacido de cuatro meses que es vástago de su hijo German. “Yo misma también vi cuando Pedro Ignacio pedía a los niños que le besaran la cara, él se las tocaba, pasaba sus manos por sus cuerpos, nalgas y tomaba sus miembros. Esto no es cosa de Dios, esto es satánico, del Diablo, eso pensé”.

Doña Teodora también refiere que en la cooperativa que creó Pedro Ignacio recibe el pago de “hombres y mujeres que trabajan parejo; él les ordena trabajar, controla y recibe la plata, según él para comprarles la comida, pero los niños aguantan hambre, hay veces que solo yuca comen”, sostiene Teodora.

Esta sencilla mujer dice haber puesto la denuncia en la Policía para que Pedro Ignacio les devuelva el dinero que no le pertenece, soy mujer pobre, estoy enferma y necesito mi dinero”, apuntó.

Para ella, Pedro Ignacio no trabaja para Dios, sino por el interés del dinero. Dice que con la denuncia que ha hecho pretende que las familias que están sometidas “queden libres, vivan su vida normal y las mujeres que trabajen para criar a sus hijos porque da lástima, mucho pesar lo que están sufriendo”.

Ahora Pedro Ignacio cuenta con viviendas y terrenos en Buena Vista, en La Libertad, San Carlos y Laguna Blanca. Además, carga un maletín cono mucho dinero en córdobas y en dólares, confiaron los más cercanos.

Iglesia y cooperativa ilegales

El líder de la iglesia asegura que la secta no tiene personería jurídica, y aunque cuentan con los estatutos, tampoco tiene asidero legal la cooperativa “Despertar en Cristo”, que ha creado.

Sobre la forma de administrar el capital de los miembros de la iglesia, Pedro Ignacio expresó que “la Biblia establece pagar el diezmo voluntariamente, nadie viene a la fuerza, el diezmo es mío, el pastor no está obligado a compartir el diezmo, ni la Constitución lo dice, sin embargo, yo comparto el diezmo porque es parte de la caridad que Dios ha sembrado en mi vida”, ante esta expresión sus seguidores clamaron ¡Amééén!
El líder de la iglesia reconoce que muchas personas han venido sus propiedades y han entregado el diezmo, mencionó al viceministro, Domingo Jirón Leiva, quien vendió el ganado y entregó el dinero, pero Jirón es uno de los pocos que junto a Pedro Ignacio ha adquirido vivienda. Cabe señalar que quien fue acusado por abusos deshonestos en la menor de iniciales M.S.P., fue el pastor Miguel Ángel Arróliga García.

El líder de Misión Cristiana Independiente admite que doña Teodora le entregó 16 mil córdobas de diezmo, pero “hay gente que convive con nosotros y no les gusta la posición nuestra. Dice que los malentendidos que están viviendo son a causa de la “campaña que realiza doña Teodora”. Señala que por los problemas que se han dado, ha pensado en utilizar los oficios de un abogado que certifique la entrega voluntaria del diezmo. Para él, la persona que no entrega el diezmo cae en la infidelidad y se considera “descarriado”.

Alrededor de la Cooperativa, señala que la integran 12 miembros y trabajan para distribuir lo que obtienen a las familias que no tienen nada”.

Pedro Ignacio insiste en la “libertad teológica” que hay en la iglesia, y dice que “inspirado en el cristianismo” aspira a que “cada uno de los miembro de la iglesia tenga su casa, tener su negocio y que puedan estudiar”.

Recuadro

“Si se brincó la ley, que caiga sobre él”

La religiosa Miriam del Carmen Bravo, de 19 años, quien fue ordenada por Pedro Ignacio, después de realizar estudios teológicos que durante un año él mismo le enseñó, se mostró preocupada por las cosas que han salido a luz, principalmente por los señalamientos hacia Pedro Ignacio, quien para ellos está consagrado a Jesús.

“La justicia de nuestro país es para regir a aquellos que hacen las cosas como no son, y si él siendo miembro de nuestra iglesia, si fuera cierto, yo no tengo por qué intervenir, yo oraría por él, pero si se brincó la ley, que caiga sobre él”, afirmó.

TERCER ENTREGA
Líderes de secta sadomasoquista frente a la justicia