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Reynaldo Fernández Téfel y las sociedades ligadas al Instituto de Previsión Social Militar (IPSM) compraron la propiedad de más de 31 manzanas a la cooperativa “Manuel Federico Castillo”, con base en un título de reforma agraria extendido sobre tierras supuestamente confiscadas a la familia Somoza.

Sin embargo, no existe ninguna escritura de venta de los Urbina Rivas a los Somoza, ni por supuesto ninguna confiscación. Fernández Téfel y el director jurídico del IPSM, teniente coronel Félix Palacios Bragg, afirmaron que la finca había llegado a la cooperativa que luego se las vendió, vía confiscación
Fernández Téfel es socio de Desarrollo Monte Verde (Demovesa) que adquirió la propiedad por medio de Inversiones Guardabarranco, después de un proceso plagado de irregularidades legales.

El IPSM, brazo financiero del Ejército de Nicaragua, posee el 20 por ciento de las acciones en Guardabarranco y Demovesa, según confirmaron Palacios Bragg y Fernández Téfel. En el IPSM hasta hace unos meses era director ejecutivo el general Adolfo Chamorro Téfel, tío de Reynaldo Fernández Téfel.

La propiedad en litigio serviría para llevar a cabo un millonario proyecto urbanístico de 814 casas llamado Residencial Vista Verde, el cual sería ejecutado por Obrinsa e Innicsa, dos entidades también ligadas al IPSM.

Como los tres mosqueteros: 20 años después

“Yo mandé a investigar el título de reforma agraria con tres diferentes abogados, tenemos el original, y lo investigamos en todas las instancias y oficinas; primero, para ver si era auténtico, investigamos la cooperativa para ver si realmente existía, si funcionaba, porque no iba a invertir riales de mi familia en algo que después iba a tener problemas. Ellos (los Urbina) vendieron (la propiedad) a la Lilliam Somoza”, dijo Fernández Téfel en una entrevista con EL NUEVO DIARIO.

Esto lo dice sobre un título supuestamente extendido en 1985, sacado a luz hasta después de la derrota del FSLN, en 1990, e increíblemente inscrito en 2005, año en que también inscriben la cooperativa, y en 2006 le echan los antimotines a la propiedad de los Urbina Rivas, dejándola como tierra arrasada.

Al cuestionársele su vínculo con los negocios del IPSM, Fernández Téfel respondió incómodo: “No entiendo por qué mencionan al Ejército, si esto es un proyecto personal, y ¿qué importa si está metido el Ejército?”
Palacios Bragg, por su parte, explicó que el IPSM está facultado, según la Ley 181, para participar en sociedades y actividades de tipo mercantil, y que de acuerdo con lo que conocieron de la propiedad, fue vendida por Fermín Urbina a la sociedad Desarrollos de Nicaragua S.A. (Desnisa) ligada a la familia Somoza.

Fernández Téfel y Palacios Bragg mencionaron como prueba de la venta de la propiedad de los hermanos Urbina Rivas a Desnisa, la declaración jurada que brindó ante la Policía Nacional el 7 de junio de 2006, el doctor Mario Quintanilla Morales, el notario que supuestamente elaboró la escritura de compra-venta del bien.

Lo que verdaderamente juró

“Lamentablemente durante la guerra que el pueblo de Nicaragua sostuvo contra la dictadura de Anastasio Somoza, mis oficinas fueron destruidas en dos ocasiones, por lo que desaparecieron 11 de los 20 y tantos protocolos que llevaba como notario, por lo que no puedo señalar exactamente la fecha de las escrituras que autoricé”, declaró Quintanilla ante la Policía.

Agregó que entre los documentos de Ayuda Memoria con que cuenta de esa época, se encuentra un inventario que habla de una finca de 36 manzanas prometida en venta a Desnisa por Fermín Urbina, quien supuestamente recibió entre el 31 de diciembre de 1974 y el 29 de marzo de 1976, en tres abonos, la cantidad de 584 mil 340 córdobas en pago.

“Nosotros encontramos al abogado que hizo la transacción entre los abogados y la Lilliam Somoza, e increíblemente los tres años en donde tiene que estar la Escritura de Compra Venta, se le perdieron al abogado, se le quemaron cuando él salió del país para la guerra, para la revolución, pero él puede dar fe de ese asunto”, dijo Fernández Téfel.

“Ellos (los Urbina Rivas) recibieron esa plata y de todo esto puede dar fe y pueden llamarlo, el señor Mario Quintanilla Morales”, recomendó el teniente coronel Palacios Bragg.

Abogado: “Nunca di fe”

En su despacho, ubicado en el Módulo 24 del Centro Comercial Ciudad Jardín, de Managua, el notario confirmó su declaración ante la Policía Nacional, pero dejó claro que la misma no significa que da fe que él elaboró la escritura.

“Yo encontré en mis archivos de Desnisa un documento que no está firmado por nadie, ni tiene sello, es como un inventario de sus compras, y en este papel se habla de una promesa de venta de Fermín Urbina y la cancelación de promesa de venta de una propiedad, pero no puedo decir que se trate de esa misma propiedad que aparece ahora”, dijo Quintanilla.

“Es más, yo hice decenas de escrituras de Desnisa, pero no era el único escriturador (de la sociedad) hice la mayoría, pero no puedo decir que la escritura de la compra-venta de esa propiedad de los Urbina la hice yo, porque realmente no lo recuerdo, ha pasado mucho tiempo, son 40 años”, sostuvo.

¿Este documento que dice usted que es como un inventario, hace constar algo?

“Yo creo que no, y por eso les digo que les enseño lo que tengo, que es lo mismo que dije en la Policía, eso es todo”. Es decir, que Fernández Téfel y sus socios consideraron como instrumento de cesión de dominio, una imprecisa declaración de un abogado y un papel de inventario.

(Con la colaboración de José Adán Silva y Mauricio Miranda)

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Guerra mafiosa entre abogados