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Monseñor Jorge Solórzano, miembro de la Conferencia Episcopal de Nicaragua y Obispo de Matagalpa, declaró ayer al ser consultado sobre la situación actual del país, que la justicia está entre la población bajo la percepción de ser corrupta, y para que exista una verdadera democracia es necesario que “todos (los partidos) puedan correr”, y así que “el nicaragüense mire quién puede representar a la sociedad nicaragüense”.

Asimismo, advirtió que es “peligroso” jugar con la población, pues ya hay “inconformidad y eso va haciendo crecer un malestar en el pueblo nicaragüense”, y es necesario que los organismos gubernamentales “cumplan su rol, ya que si no lo hacen, podría alterarse gravemente el orden social”.

“A nivel mundial la situación es difícil por el alza del petróleo y la crisis alimentaria. En Nicaragua lo sentimos más por la extrema pobreza que estamos viviendo (…) cuando se toca el estómago del pueblo y hay insensibilidad en los políticos ante este pueblo hambriento, es peligroso”, expresó monseñor Solórzano.

“Que cumplan con su trabajo”

El Obispo explicó que la sociedad es igual a un cuerpo, con un organismo dentro de otro, y que si uno no funciona correctamente, todo el cuerpo falla. “Yo insto al Consejo Supremo Electoral, a la Corte Suprema de Justicia, al Poder Ejecutivo, al Poder Legislativo y a las otras instituciones, que cumplan su deber con equidad y justicia”, sentenció.

“Si los Poderes del Estado, los partidos políticos, los organismos no cumplen a cabalidad sus funciones, van a destruir la sociedad nicaragüense”, alegó monseñor Solórzano, aludiendo la tensión que se respira desde que el gobierno del presidente Daniel Ortega asumió el poder hace 17 meses, y que ha empeorado con la decisión del Consejo Supremo Electoral de cancelar la personalidad jurídica del MRS y del PC.

El Obispo indicó que Nicaragua ha logrado un avance importante en la democracia, pero que esto implica la participación de todos, pues si esto no se cumple “va dañando como dicen los políticos la democracia, que es el poder convivir, compartir y poder participar todos en nuestra patria”.

En Nicaragua “se ha perdido hasta la esperanza”

Monseñor Solórzano comentó que el papa Benedicto XVI afirma que la esperanza es lo último que se puede perder, sin embargo, la gente en Nicaragua “ha perdido hasta la esperanza”, pues en Matagalpa, por ejemplo, se han denunciado casos de asesinato, y los autores del crimen salen en libertad al poco tiempo, lo que lo ha llevado a creer que la justicia en Nicaragua, por estos casos y por otros, “está corrupta”.

Los suicidios

“En los rostros de las mujeres, de los niños y de los hombres se mira la tristeza profunda que tiene esta gente sin esperanza”, comentó, “en Matagalpa se ha incrementado la ola de suicidios, y eso, indudablemente, se debe a que cuando la persona o la familia pierde la esperanza, siente que no hay salida”, aseguró.

Según declaraciones de Solórzano, los órganos de gobierno y los políticos principales “cierran los ojos” y no se interesan por muchos niños anémicos, desnutridos, que existen en nuestro país, así como en la difícil situación que los pobres, especialmente los del campo, están pasando.

Llamado a los dirigentes del país

“Exhorto a que cada Poder del Estado cumpla con su función (…) la Policía, el Ejército, el (poder) Ejecutivo, porque cada uno tiene su misión, si dejan de cumplir su función, dañan a la población”, declaró el religioso.

Solórzano finalizó instando a los gobernantes y dirigentes del país a “cumplir su función para favorecer, para ayudar” y no para destruir a la sociedad nicaragüense.