Luis Alemán
  •  |
  •  |
  • END

Ni la saliente, menos la ministra de la Familia entrante, María Isabel Muñoz, han querido referirse públicamente al cambio repentino de autoridad en el Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez, cuyos trabajadores ayer comentaban entre dientes y en los pasillos la renuncia de la ahora ex ministra, doctora Rosa Adilia Vizcaya Briones.

EL NUEVO DIARIO solicitó una entrevista con la viceministro, doctora Muñoz, pero en las oficinas de Relaciones Públicas de ese ministerio confirmaron que la ahora ministra mantenía una serie de reuniones con cada uno de los directores de MiFamilia, para ponerse al día con el quehacer de la institución; y que posiblemente hasta la semana próxima podría atender a los medios de comunicación. Mientras tanto, la doctora Vizcaya Briones continuó ayer sin contestar su teléfono celular.

Tal como lo informó EL NUEVO DIARIO, la doctora Vizcaya Briones presentó al presidente Daniel Ortega su renuncia al cargo de Ministra de la Familia, Adolescencia y Niñez, argumentando problemas personales, pero fuentes extraoficiales confirmaron que la ex ministra renunció por diferencias que empezó a tener con la dirección que lleva el gobierno. Por otra parte, fuentes vinculadas al mismo gobierno aseguran que el cambio de la doctora Vizcaya Briones estuvo ligado al incumplimiento de los objetivos de la institución.


Comentan cambio
Para la Procuradora Especial de la Niñez y Adolescencia, doctora Norma Moreno, la renuncia o la destitución de un funcionario público no tiene mucho impacto en tanto quien asuma la nueva responsabilidad sea una persona idónea que fortalezca con su trabajo y capacidad las funciones que desempeña.

“El problema es cuando se nombran funcionarios o funcionarias que no tienen la experiencia e idoneidad”, señaló la doctora Moreno.

Pero a criterio de la Coordinadora Nicaragüense de ONG que trabajan con la niñez y la adolescencia, el Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez probablemente no estaba cumpliendo con el rol de regular, normar y ejecutar los programas de protección a los niños, niñas y adolescentes.

Un ejemplo claro de ello, según Georgina Mendoza, miembro del Concejo de Coordinación de Codeni, es la subejecución del presupuesto del Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez, que en los primeros seis meses del año sólo logró ejecutar el 17.4 por ciento de su presupuesto.

A criterio de Mendoza, la subejecución es una muestra que para el gobierno del presidente Ortega, “no es una prioridad” la problemática de los niños, niñas y adolescentes, “y eso es lo que preocupa”.

Codeni criticó lo que llamó “la centralización”, y a criterio de Mendoza ese es uno de los elementos que está provocando la subejecución del presupuesto de MiFamilia.


Poco más que nada
Según Codeni, se ha hecho “poco más que nada” en la atención de los proyectos dirigidos a la niñez y adolescencia desde MiFamilia.