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Bluefields / RAAS
Unos 100 pescadores artesanales del municipio de Corn Island amenazan con suspender las faenas de captura de langostas, argumentando que las dos empresas procesadoras y exportadoras de este crustáceo que operan en la isla, decidieron bajar el precio por libra acopiada de 13 a 12.50 dólares.

El presidente en funciones del Federación Nicaragüense de Pesca (Fenipesca), Eugenio Dixon Martínez, advierte que si al 15 de junio los exportadores persisten en bajar el precio de la langosta, los pescadores artesanales no tendrán más opción que irse al paro. “De lo contrario --irremediablemente--, iríamos a la quiebra”, comentó Dixon.


“Mala señal”

Eugenio Dixon asegura que “el gremio de los pescadores artesanales de Corn Island se encuentra con el ‘agua al cuello’, y la situación en lugar de mejorar tiende a empeorar, y una muestra de ello es que unos 15 días antes que concluyera la veda, el Instituto Nicaragüense de Pesca (Inpesca) hizo un monitoreo con un mil nasas (trampas) y apenas capturó 40 langostas, lo que es una mala señal”, explicó Dixon.

También se quejó por los altos costos de producción: “Pagamos 5.40 dólares por galón de gasolina; por cada libra de langosta vendida tenemos que destinar 2 dólares por mano de obra; 5.25 dólares en concepto de impuestos; un dólar por alimentación de trabajadores y otros gastos como depreciación de equipos y lubricantes, entre otros, por lo tanto es imposible seguir operando si bajan el precio del producto”, indicó.


Denuncia
Un pescador de la Desembocadura de Río Grande de Matagalpa denunció que una gran cantidad de langosta es llevada a Costa Rica por contrabandistas. “Hace 15 días hubo un cambalache en el lugar conocido como Yellowtail Creeck (Caño Cola Amarilla), donde se enviaron a San José y Puntarenas unas 500 libras de ejemplares que ni siquiera tenían la talla autorizada”, dijo el denunciante.

Al preguntarle sobre la identidad de los contrabandistas, respondió que no pudo identificarlos, pero sí pudo enterarse de que es una red que tiene ‘puntos ciegos’ en la bahía de Bluefields, San Juan de Nicaragua y Barra del Colorado (Costa Rica).

Mientras, Eugenio Dixon insistió en denunciar la competencia desleal de la flota pesquera hondureña. “Cada día hay menos langosta y crece el número de pescadores artesanales, sin embargo, Inpesca no ha cumplido con el compromiso de cancelar la licencia a otros seis barcos catrachos, tal como lo hicieron el año pasado”, se quejó.