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Desde su fundación, la Universidad Centroamericana, UCA, ha sido un campus rectorado por sacerdotes de la Compañía de Jesús, sin embargo, en 2005, este puesto fue asumido por una laica. Mayra Luz Pérez Díaz se convirtió en la primera rectora de una universidad jesuita en la región, y la segunda en Latinoamérica.

Posee una vasta experiencia de más de 30 años en el campo de la educación, ha sido catedrática, secretaria general de la UCA, y ahora tiene el más alto puesto de esta universidad. Afirmó que esta casa de estudios surgió como un proyecto histórico en nuestro país, y desde 1961 ha evolucionado, contribuyendo a dar respuestas a las demandas de nuestra realidad.

Pérez calificó la universidad como un puente entre la sociedad, el Estado y el mundo empresarial, cuya visión es brindar solución a los problemas sociales. Comentó que la UCA sigue en el esfuerzo de formar profesionales con un gran conocimiento en su ámbito laboral, pero, además, formados integralmente.

“Se pretende formar profesionales que lleguen al campo laboral no con el fin de acomodarse, sino para trascender en el desarrollo humano y sostenible de los países de la región”, dijo la rectora.


Despojarnos del egoísmo
La catedrática considera que la universidad ayuda a trascender los vicios que obstaculizan la formación de una nueva ciudadanía. Su función es forjar profesionales que sean capaces de generar liderazgo, y que a la vez tengan una capacidad innovadora y prepositiva.

“Se necesita crear una nueva cultura, donde se respeten los derechos humanos y prevalezca la visión de país. Esto implica despojarnos de los egoísmos y de prácticas como la corrupción”, señaló Pérez. Lamentó la situación actual del país, e instó a realizar cambios que ayuden a corregir estos vicios.

Además, sostuvo que se debe acabar con conceptos políticos donde no se pone en prácticas las demandas populares, tal es el clamor de un gran segmento social, que no ha encontrado eco en sus necesidades socioeconómicas.

Para Pérez, el crear esta nueva ciudadanía depende en gran parte de la educación, que debe brindarse con calidad desde todos los ámbitos, y la universidad debe estar inserta en este nuevo modelo a través de la investigación.

Comentó que esto se logrará a través de la modernización del currículo educativo, y de la apertura de nuevos programas de estudios técnicos superiores, licenciaturas, posgrados, maestrías y doctorados en nuestro país.


115 millones del 6%
La rectora también conversó sobre la aportación que hace el Estado a través del 6% constitucional que reciben las universidades públicas del país.

Remarcó que la UCA no es una universidad pública, pero dentro de la proyección social está el atender a los estudiantes de primer ingreso, que vienen con serias limitaciones económicas y académicas, con el fin de brindar una enseñanza de calidad.

Explicó que la UCA otorga becas a los estudiantes que no tienen capacidad de pago, pero sí una voluntad de superación. “Estas becas corresponden al otorgamiento del seis por ciento constitucional del Presupuesto de la República, sin embargo, también se contempla el pago de los estudiantes, pues es una universidad mixta”, dijo Pérez.

La rectora agregó que “el subsidio que otorga el Estado permite garantizar una parte de nuestras funciones y el otorgamiento de diferentes tipos de becas al 60 por ciento de la población estudiantil de esta universidad”.

Señaló que el monto que recibe la UCA del seis por ciento corresponde a 115 millones de córdobas. Sin embargo, reiteró que este subsidio no mantiene un ciento por ciento de las necesidades de esta universidad.

El subsidio también aporta en menor cuantía a lograr mejores prácticas educativas, a través de novedosos laboratorios.

“La educación requiere de una serie de inversiones que la encarecen, y esto se da a nivel mundial”, dijo la catedrática. Concluyó que el Estado tiene un gran compromiso con la calidad educativa en el país, y que debe contribuir a forjar la investigación, que será la base de la nueva ciudadanía.