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Diplomáticos de los países que ayudan a Nicaragua expresaron su preocupación por la decisión de las autoridades electorales de suprimir a dos partidos de oposición, pese a la advertencia de la cancillería de que pueden ser expulsados si "se inmiscuyen en los asuntos internos" del país.

Con esta medida se está "dejando la impresión en la gran mayoría de nosotros", los embajadores, de que "hay un proceso de clausura hacia el pluralismo político y que evidentemente no nos agrada a nosotros que representamos a gobiernos democráticos", afirmó el embajador de Italia, Alberto Boniver, en declaraciones que dió ayer a un medio local.

El director residente para cooperación de Centroamérica de Suiza, Peter Bischof, estimó que la situación del país es "grave" y de "mucha tensión", mientras que el jefe de la cooperación de la embajada de Canadá, Kerry Max, anunció que hoy sostendrían "una reunión como mesa de cooperación para discutir los siguientes pasos".

El diplomático canadiense dijo que para los países que prestan ayuda el tema de la gobernabilidad y la democracia son claves para que el país beneficiado con asistencia pueda cumplir con los planes de reducción de la pobreza.

Los representantes de los países cooperantes dijeron que formalizarían su posición en una declaración, tomando en consideración las explicaciones que les ofreció el jueves el Consejo Supremo Electoral (CSE) sobre la decisión de anular al Movimiento de Renovación Sandinista (MRS, centroizquierda) y al Partido Conservador (PC, derecha).

El embajador italiano adelantó que los países miembros de la Unión Europea (UE) están "preparando una declaración de preocupación" por la decisión del Consejo Supremo Electoral.

Los diplomáticos anunciaron sus inquietudes de manera verbal, a pesar de la advertencia que el vicecanciller nicaragüense, Manuel Coronel, les hizo el jueves de que aquellos que se insmiscuyan en asuntos internos del país, se "exponen hasta a que los saquen, le den esa cosa que se llama en diplomacia 'non grato'", afirmó Coronel.

El embajador italiano estimó que una medida de esta naturaleza sería "contraproducente" porque "Nicaragua necesita la ayuda de los países donantes, es un país sumamente pobre y quizás el más pobre de América después de Haití".