•  |
  •  |
  • END

LEÓN

El deterioro interno y externo en la infraestructura de la Basílica Catedral de León es evidente. La falta de atención e intervención inmediata de parte de las autoridades de Cultura ponen en riesgo la persistencia de uno de los monumentos más emblemáticos a nivel nacional e internacional.

Desde hace más de dos años el rostro de uno de los dos leones que custodian el edificio en la entrada lateral izquierda fue atrozmente destruido y desde entonces ninguna institución se ha preocupado por restaurarla.

El edificio presenta deterioro en las dos puertas laterales, norte y sur, además su infraestructura en esta misma área, sufre de filtraciones en la época de invierno.

Varios arcos que acompañan los pilares principales en el interior del edificio también presentan visibles rajaduras, las que se le adjudican a las vibraciones de vehículos y temblores.

De las 14 pinturas que ilustran la Vía Sacra en el interior del templo, solo dos se encuentran en estado regular, el resto presenta serios daños.


Un desastre
En la planta alta del edificio, que consta de cinco terrazas, 100 perillas o pináculos y 34 cúpulas de seis metros de diámetro, hay áreas que se encuentran con problemas de filtración.

El hierro que resguarda los distintos respiraderos de los sótanos se encuentra seriamente oxidado. Además, el edificio presenta descascaramiento en las paredes, moho en toda la parte exterior del monumento, así como ventanales quebrados que “piden a gritos” una intervención inmediata.

La última restauración del templo fue en 1990, duró siete años de intenso trabajo y se invirtieron más de 500 mil dólares. El Comité de Restauración fue presidido por monseñor César Bosco Vivas Robelo, Obispo de la Diócesis de León y Chinandega.

Se contó, entonces, con la colaboración de iglesias católicas alemanas, estadounidenses, españolas, empresas nacionales y personalidades ilustres.


Intervención debe ser rápida
De acuerdo con Alfredo Pichardo, tesorero administrativo del obispado en León, la Basílica Catedral es un edificio que necesita mantenimiento constante. “Lo cierto es que todos los días presenta algún deterioro”, advierte Pichardo.

“Nosotros no podemos intervenirla sin la ayuda de técnicos especialistas restauradores. Actualmente, las paredes del edificio presentan un color negro por el moho, necesitan ser enchapada con materiales especiales, sin embargo, serán los especialistas en la materia quienes tendrán que intervenir”, explicó.

Señaló, además, que las paredes de la parte lateral de la puerta sur presentan ciertas grietas, y la estructura externa en general está cubierta de hongos por estar expuesta a la intemperie y por carecer de mantenimiento oportuno.


INC no da la cara
El Instituto Nicaragüense de Cultura, INC, es la entidad encargada de cuidar y salvaguardar todos los monumentos que hay en el país. Patricia Landero, delegada Departamental de Patrimonio Histórico, se negó a brindar cualquier tipo de información a EL NUEVO DIARIO en relación a la Catedral de León. A la arquitecta Ayzel Palacios, responsable de Conservación Urbana y Edilicia del INC, fue imposible ubicar.

“Las obras o monumentos se destruyen por la falta de atención oportuna, se desvalorizan ante el mundo y pierden el valor agregado ante la sociedad. Los bienes patrimoniales otorgan prestigio y producen orgullo a los ciudadanos, pero lamentablemente, aquí, en Nicaragua, hay deficiencia en todos los niveles: instituciones de cultura, intelectuales y ciudadanos en general”, expresó el historiador Manuel Noguera, miembro del Comité Nacional Pro Nominación de la Catedral ante la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia y la Cultura, Unesco.

A pesar del estado de abandono en que se encuentra la Catedral, las autoridades del INC presentaron el 30 de junio de 2006 ante la Unesco, con sede en Francia, su expediente para ser nominada como Patrimonio Histórico de la Humanidad. El informe contenía un documental, videografía, soporte cartográfico, planos del edificio y fotografías documentales.

Noguera reveló que si bien es cierto la Catedral perdió la primera oportunidad de ser nominada con el título de Patrimonio Histórico de la Humanidad, no significa que ha sido descartada. “Lo que pasa es que se debe de cumplir con una serie de recomendaciones hechas por especialistas de la Unesco”, dijo.

Recordó que la remoción del material arqueológico o del empedrado en el contorno de la Catedral fue uno de los motivos del primer fracaso, pues las calles se embaldosaron con un material inapropiado y carente de armonía colonial. La obra fue ejecutada durante la administración del alcalde sandinista Tránsito Genaro Téllez.


¿Tendrá otra oportunidad?
Es probable que la Catedral sea nuevamente evaluada en 2009. En esta oportunidad las autoridades deberán anexar planes de manejo turístico, catalogación de todos los bienes, planes de restauración y conservación de la infraestructura y de todas sus obras de arte: pinturas, esculturas, obras de orfebrería, entre otras piezas de gran valor cultural que necesitan de una restauración oportuna para lograr su persistencia a través de los años.

“El problema es que la actitud de cuido, de respeto y protección por parte de la ciudadanía y las instituciones no aporta; si la obra o el monumento va de mal en peor y en franco deterioro, tiende a correr el riesgo de ser desvalorizada por los observadores culturales internacionales”, advirtió el historiador leonés.

La actitud indiferente de las autoridades de Cultura hacia la Catedral obligó al obispado a buscar alternativas de conservación del monumento y de sus obras. El arquitecto Oscar Santos, reconocido restaurador de monumentos en Antigua Guatemala, recientemente visitó la ciudad de León y realizó una inspección en la infraestructura externa.

Según Alfredo Pichardo, los trabajos y el tratamiento especial que aplicará el arquitecto Santos a la Catedral iniciarán en el presente mes. “El obispo Vivas Robelo autorizó los estudios técnicos y los trabajos de preservación y conservación”, adelantó Pichardo, quien agradeció a la Fundación Ortiz Gurdián de León el interés de colaborar en la restauración y conservación de 17 obras pictóricas que expresan los pasajes bíblicos de la Vía Sacra y otros momentos históricos de la vida y obra de Jesucristo.



Una joya arquitéctonica nacional
A 90 kilómetros de Managua se encuentra la ciudad colonial León Santiago de Los Caballeros, su imponente Catedral comenzó a construirse bajo la administración eclesial del obispo diocesano Don Isidro Marín Bullón y Figueroa de Calatrava, a quien le correspondió el mérito de colocar la primera piedra en 1747.

Los planos originales y el inicio de las obras estuvieron bajo la dirección del maestro guatemalteco Diego de Porres, así como de ilustres personalidades, que en un singular relevo generacional fueron completando la obra hasta llegar a 1860, fecha en la cual Fray Bernardo Pinol y Aycinena consagró el templo.

Ese mismo año, la Catedral de León recibió el título de Basílica por disposición del papa Pío IX. Desde entonces se le conoce como la Insigne y Real Basílica de Nuestra Señora de la Asunción, una de las más valiosas reliquias y joyas arquitectónicas del continente americano.

Entre los objetos que se encuentran seriamente deteriorados por el tiempo en este templo se destaca La Sillería o El Coro de Cordobés, un conjunto de 44 sillones y un sitial del obispo, cuya madera es del siglo XVIII. La pieza ha perdido su color original.

Se encuentra dañada también La Custodia, una obra de arte en orfebrería considerada la más valiosa de América. Fue donada por el Rey Carlos V y posee los cuatro símbolos del apostolado.

En el interior de la Catedral, en el segundo pilar, después del Altar Mayor, se encuentran los restos del insigne poeta nicaragüense Rubén Darío, uno de los sitios del templo más concurridos por los visitantes.


Tours dentro de la Catedral
Para solventar algunos gastos administrativos y facilitar a los visitantes información sobre la Catedral, el obispado aprobó la realización de recorridos turísticos dentro del edificio de lunes a sábado, de 8:30 a 12:00 del mediodía, y de 2:00 a 4:00 de la tarde.

El templo invierte más de 28 mil córdobas mensuales en el pago de agua, energía eléctrica, salarios y gastos menores. Necesita un presupuesto de un millón 500 mil córdobas anuales para su mantenimiento.

Alfredo Pichardo señaló que la mayoría de los visitantes son estudiantes de educación primaria y secundaria, turistas nacionales y extranjeros interesados en conocer uno de los monumentos más emblemáticos de América Latina.

“Entre 50 y 55 personas recorren a diario el templo por las áreas del sótano, planta baja y planta alta. Las tours-operadoras y compañías de turismo a nivel nacional vienen y solicitan nuestros servicios, hemos estipulado un recorrido para evitar accidentes y garantizar un paseo inolvidable”, aseveró.