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Si confiamos en la solemne afirmación del parlamentario Agustín Jarquín Anaya, y en el entusiasmo con que al menos cinco diputados de la Asamblea Nacional recibieron el jueves 12, de parte del Movimiento Comunal, la Red de Vivienda y Ceprodel, más de 45 mil firmas de apoyo, es casi seguro que la ansiada Ley de Vivienda Digna de la República de Nicaragua estará totalmente discutida y aprobada por el Parlamento a finales del próximo mes de diciembre.

Alrededor de cuatro mil manifestantes del Movimiento Comunal procedentes de todo el país, así como cooperativistas habitacionales y pobladores en general, marcharon el jueves desde la Central Sandinista de Trabajadores, CST, hasta la Asamblea Nacional, para entregar las firmas de respaldo que recibió el diputado Gustavo Porras sobre una tarima instalada frente al Parlamento, a cuyo juicio, el intenso enriquecimiento de la ley por parte de sus gestores, así como el consenso logrado con el Invur, “permitirá sacar esta ley con más unidad y fuerza”.

El proyecto de Ley de Vivienda, actualmente en manos de la Comisión de Infraestructura de la Asamblea para su respectivo dictamen, significa una verdadera revolución en el campo de la vivienda popular nicaragüense, ya que por primera vez se considera que las casas de los pobres son un derecho y no una mercancía.


Ley de futuro
Además, la ley propone mecanismos para que el Estado asuma su obligación de iniciar y promover el financiamiento de estas viviendas para que sean accesibles a sus adjudicatarios, la disposición de bancos de tierras no marginales para el desarrollo de viviendas y comunidades populares, y el respaldo al modelo de cooperativismo para la autoconstrucción y ayuda mutua, como la opción más viable para que las nuevas viviendas sean más baratas y de mejor calidad.

El diputado Agustín Jarquín proclamó que la futura ley abre una nueva posibilidad para el desarrollo de Nicaragua, y anunció por parte de la Asamblea un vigoroso proceso de consultas con duración de dos meses por varios puntos del país, a fin de que el articulado pueda ser todavía más enriquecido y de consenso nacional, en tanto que anunció que este proyecto será un a prioridad parlamentaria, para que esté aprobado como ley antes de que finalice el presente año.


Viviendas para combatir pobreza
El diputado chontaleño Denis Alemán, por su parte, dijo que la vivienda de interés social es una forma efectiva para combatir la pobreza, pues hace falta dotar a los pobres de viviendas dignas en el campo y las ciudades para que no emigren internamente, ni se vayan a mal vender su fuerza de trabajo en los países vecinos. “Que las viviendas y los servicios lleguen al campo, para que éste se vuelva atractivo”, señaló.

Otros diputados que saludaron el proyecto de ley de Vivienda Digna, y que también salieron a recibir las firmas de respaldo, fueron Edwin Castro Rivera, jefe de bancada del FSLN, y Evertz Cárcamo. Cada con su estilo y lenguaje asumió compromisos con la aprobación de la ley, y saludó la gesta del Movimiento Comunal y de las organizaciones promotoras para movilizar al pueblo por una causa común que es justa y necesaria.

Sobre todo, en un país donde los pobres no tienen acceso al crédito para conseguir una casa, y donde el déficit habitacional de medio millón de unidades se ve agravado con la formación anual de 30 mil nuevas familias pobres, mientras el sistema productor de viviendas, tanto en el sector público como en el privado, apenas tiene capacidad para producir siete mil viviendas anuales.