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“Si éste es el sandinismo que queremos, lo denuncio y lo rechazo públicamente”, exclamó ayer el alcalde Dionisio Marenco al hacer público lo que denominó: “Métodos perversos y amenazas de muerte”.

Marenco, muy conmovido, denunció amenazas de muerte contra los hijos de Nery Orochena --el vicealcalde electo ayer--, en una acalorada sesión donde perdió el candidato del orteguismo, Edgardo Cuarezma.

“Ese no es el juego”, manifestó Marenco, tras emplazar al concejal Cuarezma para que dijera el nombre de la persona de los CPC que la noche anterior, durante una reunión de tres horas de los concejales en la Secretaría del FSLN, lo tildó de traidor y de otras cosas que por groseras, no mencionó.

No lo arredran

En su acalorada intervención, como muy pocas veces lo ha hecho, Dionisio Marenco dijo que sobre su cabeza habían pasado demasiadas balas “como para tenerle miedo al tapazo de cualquier pendejo”, en alusión a las calificaciones de traidor que en su contra profirieron altos personeros del Frente Sandinista. “Si ustedes quieren seguir jugando así, yo los voy a respetar, pero sepan que gato no come gato”, advirtió el edil.

Marenco confirmó a EL NUEVO DIARIO que hubo amenazas de muerte en contra de los concejales que estaban en desacuerdo con el lineamiento del partido, de apoyar a Edgardo Cuarezma para vicealcalde.

“Nicho” Marenco propuso al concejal Nery Orochena, miembro del grupo Generación de los 80, para sustituir a Alexis Argüello, que renunció al cargo de vicealcalde. Precisamente, Orochena junto a su familia fue uno de los que recibió esas amenazas de muerte para presionarlo y que declinara.

Dos bancadas del FSLN fue lo que se vio ayer en la caliente sesión del Concejo para elegir al sustituto de Argüello: una, la que conserva el 60 por ciento de los concejales, obediente y disciplinada apoyando a Cuaresma; y la otra, encabezada por Marenco, ejerciendo la autonomía y la autoridad municipal.

La derrota del orteguismo

La bancada opositora de nueve concejales votó unánime a favor del alcalde y de su candidato Nery Orochena, que logró imponerse con 12 votos. Cuarezma obtuvo seis. Significativo fue que la jefa de la bancada del FSLN, Rosa Emilia Guido, se abstuvo, y el secretario del Concejo, José Treminio, apoyó a Marenco.

¿Murillo fue quien le dijo traidor?

Marenco dijo que en esa reunión, a la cual no lo invitaron, dirigida por la coordinadora de los Consejos del Poder Ciudadano, Rosario Murillo, hubo una persona que lo llamó traidor. Refiriéndose a esa persona, en tono retador le dijo que habían pasado muchas balas sobre su cabeza “como para tenerle miedo a cualquier pendejo”.

Orochena, miembro de la Generación de los años 80, movimiento que lidera el comandante Bayardo Arce, habló poco, pero recio, contra Cuarezma, a quien le dijo que no lo apoyaba porque estaba involucrado en actos de corrupción durante la administración anterior.

El recinto del Concejo fue abarrotado por simpatizantes de Marenco y los que se identificaron con el candidato del comandante Daniel Ortega, sin embargo, no hubo incidentes que lamentar, a pesar de que uno o dos, tímidamente y escondiéndose entre la gente, llamaban traidores a Marenco y Orochena.

Quizá la presencia de elementos de la Policía Nacional persuadió a los presentes de que había que comportarse.

Derrotados regresan a la Secretaría

Los concejales que apoyaron a Cuarezma, terminada la sesión extraordinaria, se trasladaron a la Secretaría del Frente Sandinista, y según se conoció, se reunieron con el comandante Ortega y su esposa, Rosario Murillo.

Ninguno de ellos quiso hablar con los medios de comunicación, aunque prometieron que darían a conocer un pronunciamiento alrededor de la elección de Orochena.

Se rajan a última hora

Los concejales Pablo Emilio Barreto y Marina Cárdenas, quienes supuestamente apoyaban a Orochena, argumentaron a última hora que por disciplina partidaria le daban el voto a Cuarezma. Tal vez para bajar la tensión, el concejal liberal Carlos Valle, propuso que el vicealcalde saliese de su bancada, para que Managua contara con un gobierno municipal de coalición.
Cuarezma repite la consigna y llama traidor a Marenco
“Para mí, a estas alturas, Dionisio Marenco es traidor”, tronó Cuarezma, tras indicar que el alcalde había demostrado una inconsistencia política con sus repetidas actitudes, que sin embargo, no explicó.

Dijo que desconocía sobre las amenazas de muerte denunciadas por Marenco, a quien se refirió como el alcalde del Partido Liberal Constitucionalista, porque llevaba a la vicealcaldía a un concejal sandinista apoyado por la bancada de oposición.

Por su parte, la concejal del FSLN, Cándida Huete, minimizó la denuncia de su colega Nicho Marenco, señalando que era una cortina de humo. Dijo que esas expresiones salen de personas interesadas en hacerle daño al Frente Sandinista.

Según la concejal Huete, los cargos le pertenecen al FSLN, porque llegaron a ocupar esos escaños gracias a los miles de seguidores que tiene el partido.

Concejal chifletea a periodistas

El concejal Carlos Valle, quien respaldó a Orochena, le dejó ir a los periodistas que cubrían la sesión una “centella”, porque aseguró que “ahora que esta sesión no tiene mucha importancia, vinieron a cubrirla”.

Róger Mayorga, del PLC, quien también habló a nombre de los aliados del APRE, respaldó la postulación de Orochena, “porque en los pocos años que tengo de conocer al doctor Nery Orochena, ha demostrado una capacidad extraordinaria en su trabajo, tanto en las comisiones de asentamientos y presupuesto, donde siempre ha estado dispuesto al trabajo”.

Respaldó el planteamiento del edil, quien propuso a Orochena argumentando que tiene que trabajar a la par de una persona de confianza, “por lo que apoyamos la propuesta del alcalde”, dijo el concejal, mientras el secretario del Concejo, José Treminio, dijo que hay compañeros que se han dedicado a boicotear el trabajo, al tiempo que apoyó la postulación de Orochena.

El escaño que utilizaba Orochena pasó a ser ocupado por su suplente, la arquitecta Gabriela Cienfuegos, según informó el edil al concluir la sesión extraordinaria del Concejo de Managua.