Lizbeth García
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Los familiares del reo Manuel de Jesús Herrera Pineda, de 34 años, están rogando a los magistrados de la Sala Penal Uno del Tribunal de Apelaciones de Managua que resuelvan la apelación que tienen pendiente o le concedan a Herrera el régimen de convivencia familiar mientras resuelven, porque de lo contrario van a tener que cargar con un muerto en sus conciencias.

La afirmación no es exagerada, porque existen dos dictámenes médicos legales que confirman que el paciente tiene riesgo inminente de muerte, porque ningún médico le ha podido controlar la presión arterial en los últimos meses.

En el primer dictamen, del 18 de abril de 2008, la forense María Cristina Matus determinó que el reo presenta hipertensión arterial descompensada, hemibloqueo de la rama derecha y bloqueo aurículo ventricular grado 1 en el corazón, por lo que recomendó valoración, manejo y tratamiento en la especialidad de medicina interna.

El 23 de mayo, a petición de la secretaria de la Sala Penal 1, Iris Azucena Rivas, el forense Omar Morales volvió a valorar al reo en el Instituto de Medicina Legal, y determinó que el paciente sigue en riesgo inminente de muerte por complicaciones médicas derivada de su crisis hipertensiva.

El reo, según el informe del forense, está hemodinámicamente inestable con crisis hipertensivas y dolor precordial en el pecho.

El médico le recomendó una serie de exámenes y que le tomen la presión diariamente en el Sistema Penitenciario, pero sus familiares dicen que por más que lo han hospitalizado, éste no mejora, por lo que piden a los magistrados del TAM que resuelvan o le concedan la convivencia familiar como se la concedieron al ex mandatario Arnoldo Alemán, para ver si logra aliviarse o morir en paz.

Magistrada de vacaciones
La vocería del TAM, representada por Edgar Solórzano, informó que el expediente del caso está en manos de la magistrada Ángela Dávila, para su estudio, pero no fue posible conversar con ella porque está de vacaciones, sin embargo, el Tribunal ya ordenó que el paciente sea valorado por un cardiólogo a fin de determinar su estado y tomar una decisión, porque al igual que los familiares están preocupados por su estado.

La última vez que el reo estuvo internado en el Hospital “Roberto Calderón”, en mayo, permaneció varios días, porque presentaba enfermedad cardiaca hipertensiva, según valoración del médico internista Adrián Coulson Romero.

Su condena es de cinco años
Herrera Pineda fue condenado a cinco años de prisión por coautoría del delito de tráfico de seis kilos de cocaína, pero a la fecha ya cumplió dos años de la pena que le impuso la juez tercero penal de juicio, Rosario Peralta.

Su abogado, Joel Zapata, apeló porque de la misma sentencia de primera instancia se desprende que no existía prueba suficiente en su contra, pues los otros dos acusados que estaban trasegando la droga en una bolsa de regalo dijeron ante la juez que no conocían a Herrera.