Rafael Lara
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La violación de la constitucional laicidad del Estado, los intereses particulares de los políticos y la falta de conciencia hacia la mujer por el acceso a un aborto terapéutico, son los principales obstáculos que enfrenta la Campaña 28 de Septiembre por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe.

Según la doctora Ana María Pizarro, representante de la coordinación regional del movimiento cívico 28 de Septiembre, y directora del centro SI Mujer, desde que se iniciaron en Nicaragua las presiones de la jerarquía religiosa por la penalización del aborto terapéutico han estado en constante lucha, pero el tema ha pasado de ser un problema de salud a convertirse en lucha de intereses religiosos y políticos.

Injerencia dogmática
“Un problema es que el carácter laico, tanto en nuestro gobierno como en otros países, prácticamente ha desaparecido. Esto por la injerencia e influencia de algunos sectores religiosos que buscan imponer sus principios, sobre la vida de las mujeres. Después de varios intentos logramos reunirnos con la Comisión de Justicia, pero al final nuestra solicitud no tuvo eco”.

Pizarro indicó que un buen ejemplo fue la penalización del aborto terapéutico en Nicaragua, tema introducido por la Iglesia en período preelectoral y retomado como caballito de batalla por los candidatos presidenciales para adquirir los favores del apoyo de la jerarquía católica.

Así, cuando los legisladores nicaragüenses decidieron ejecutar el cambio en el Código Procesal Penal, prohibiendo y castigando la interrupción del embarazo --aunque éste ponga en peligro la vida de la madre--, se fueron a pique todos los maravillosos discursos políticos. Tal acción fue repudiada por el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional.

La muerte no se detiene
“En Nicaragua, según datos oficiales de 2007, se registraron 112 muertes maternas, de las cuales 16 pudieron evitarse. La muerte de 10 embarazadas fue catalogada como suicidios por intoxicación. Tres de ellas por practicarse un aborto inseguro clandestino; una, por ahorcamiento, por tener un embarazo no deseado. Las dos muertes restantes ocurrieron por complicaciones en el parto”, señaló la directora de SI Mujer, quien aseguró que por el momento los legisladores no están interesados en volver al tema, por lo cual la lucha está llevándose a las calles.

“La lucha por el aborto terapéutico es social y por la democracia, ya que los compromisos del actual gobierno en pro de la mujer fueron olvidados”, dijo Pizarro, comentando que en el Ministerio de Salud, la Comisión contra la Mortalidad Materna fue desarticulada, sin embargo, sorprendentemente, las estadísticas muestran una inusual reducción de muertes maternas.