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JINOTEPE, CARAZO
Pocos maestros participaron ayer en la celebración del Día del Normalista, en Jinotepe, atendiendo la convocatoria del gobierno, que también recordó el 70 aniversario de la fundación de la primera escuela normal en Nicaragua, la Franklin D. Roosevelt, y el 50 aniversario del traslado de esa normal a Jinotepe, bajo los auspicios de la Unesco.

El profesor Salvador Ampié, uno de los primeros normalistas de Carazo, con más de 50 años en la docencia, dijo que la poca asistencia al evento de ayer posiblemente se debió a que no todos los ex alumnos estaban enterados de las actividades en Jinotepe, porque desde hacía seis años que no se reunían, aunque otros docentes cuestionaron la mezcolanza del partido en el gobierno (FSLN) en todas las actividades.

En opinión de los que no se atrevieron a revelar su identidad, esa injerencia partidaria opacó la celebración, a la que jamás se le había dado ese tinte. Ayer, los discursos, principalmente el del ministro de Educación, Miguel De Castilla, estuvieron cargados de contenido político y añoranzas de la época revolucionaria, relegando la historia y vivencia de quienes llegaron a Jinotepe en la década de los 50 para cursar estudios de magisterio.

El profesor Ampié, quien recibió de manos del ministro --su ex alumno-- un reconocimiento por 50 años de docencia, recordó que fue gracias a la Unesco que verdaderos maestros como Alejandro Cobarrubias --chileno-- y Ligdano Chávez --español-mexicano-- llegaron a Jinotepe para forjar las primeras generaciones de docentes que se prepararon en el antiguo edificio de la Normal de Señoritas.

En esas paredes, aseguró el profesor Ampié, se preparó a los primeros maestros de Nicaragua, quienes además de la enseñanza, que era de la mejor calidad, cultivaron otros valores como el respeto, la solidaridad, el temor a Dios, la sensibilidad ante los problemas sociales y el compañerismo, que hoy, después de varias décadas, se manifiesta en encuentros como el que ayer se produjo en Jinotepe, aun cuando la asistencia fue mínima en comparación con otras celebraciones, a las cuales llegaron delegaciones de casi todo el país.

Devela placa inexistente
En el edificio que ahora ocupa el Instituto “Manuel Hernández” y que sigue siendo testigo mudo de la época de oro de los normalistas en Jinotepe, el ministro De Castilla leyó un decreto de hace algunos años, que declara al viejo edificio “Patrimonio Nacional”, y junto al profesor Nery Morales, hermano del maestro, poeta y revolucionario, Ricardo Morales Avilés, develó una placa, que por cierto no fue colocada porque la están haciendo en Guatemala.

En ese lugar, De Castilla lanzó un reto a los estudiantes que ocupan el edificio en la actualidad, para que lo conserven, pues según él, si es así, el gobierno del presidente Ortega, en el presupuesto del próximo año, asignará una partida para remozar el local y evitar que siga sufriendo deterioro.